Los tutores aseguran que Benítez habría rebasado sus funciones al intentar influir en decisiones escolares y asumir atribuciones que no le corresponden, situación que califican como abuso de autoridad.
Algunas madres expresaron que, lejos de presentar una institución digna para un evento escolar de convivencia, “el plantel lucía como si no hubiera pasado personal de limpieza en días”.
Depósitos realizados por estudiantes no se reflejarían oportunamente en el sistema institucional, generando bloqueos en distintos trámites administrativos.
En redes y grupos de padres circula una frase que resume el malestar: “La escuela no es feudo de nadie; es donde se forman nuestros hijos”, exigiendo que los conflictos internos no se traduzcan en perjuicio para los menores.