La autoridad eclesiástica hizo un llamado a la feligresía a responder desde la fe, invitando a orar por los responsables con el objetivo de que reconozcan la gravedad de sus actos y devuelvan lo robado.
El hecho ha generado preocupación entre los habitantes, quienes señalan que no es la primera vez que espacios religiosos quedan expuestos a este tipo de delitos.