La protesta también encendió exigencias para revisar el funcionamiento interno de la Secretaría, así como los criterios con los que se organizan exposiciones y apoyos culturales.
Pareciera un síndrome entre las legisladoras, basta recordar que Madai Pérez y Brenda Cecilia Villantes García, también observadas por su bajo perfil, intervenciones limitadas y escasa explicación pública de su trabajo.