Señaló que en Tlaxcala existen diversos casos documentados donde regidoras y síndicas enfrentan prácticas como obstrucción de funciones, hostigamiento, amenazas.
Cabe recordar que la diputada no es la primera vez que incurre en este tipo de errores garrafales, incluso hace un año fue increpada y señalada públicamente de negarse a brindar atención a colectivos integrantes de la diversidad sexual.
La diputada sostuvo que el problema central radica en la falta de reconocimiento de los hechos y en la tendencia a reducir la gravedad de las situaciones de violencia, lo que impide atender de fondo la problemática.