Cada institución podrá discutir si restringe o prohíbe el uso de teléfonos celulares dentro de las aulas, tema que será decidido por las propias comunidades escolares.
El funcionario estatal consideró que el debate abierto durante los últimos días exhibió la necesidad de revisar de fondo cómo se está enseñando y cuánto están aprendiendo realmente las y los estudiantes en México.
La inconformidad crece entre la comunidad estudiantil, particularmente en el área biotecnológica, donde señalan que las instalaciones no son aptas para continuar actividades académicas.