Integrantes del grupo Quetzaltzin participaban en la festividad cuando fueron impactados por el motociclista, quien presuntamente realizaba maniobras indebidas antes de perder el control.
Padres de familia señalaron que la falta de comunicación provocó afectaciones económicas y logísticas, además de poner en riesgo la salud de los menores al obligarlos a salir de casa en condiciones climáticas adversas.
En redes y grupos de padres circula una frase que resume el malestar: “La escuela no es feudo de nadie; es donde se forman nuestros hijos”, exigiendo que los conflictos internos no se traduzcan en perjuicio para los menores.