El verdadero fondo del escándalo es la sospecha de que desde el poder se estaría intentando acomodar al aspirante oficialista antes de tiempo y al costo que sea.
El ITE dejó pendiente una parte esencial del caso, pues nunca respondió de manera concreta si era procedente ordenar acciones inmediatas sobre esa propaganda.
Asistentes denunciaron alimentos de mala calidad y regalos considerados “económicos y decepcionantes” para una celebración que fue promovida durante semanas como un acontecimiento histórico para la organización.