Calificó el proyecto como una reforma “burda, bastarda, bizarra y de bajeza”, al considerar que su origen y contenido atentan contra la voluntad popular.
Afirmó que no existe ningún proyecto personal rumbo a las próximas elecciones, por lo que rechazó cualquier señalamiento que lo coloque como aspirante a una candidatura, subrayando que su responsabilidad es conducir al partido con rumbo institucional.
Jesús Zambrano arremetió contra el gobierno federal y advirtió que el próximo proceso electoral se definirá entre "la democracia y libertades contra la dictadura y autoritarismo".