El lugar, que aparentaba ser un negocio común, funcionaba presuntamente como punto de almacenamiento y distribución de medicamentos controlados sin registro sanitario.
A las personas mencionadas en este comunicado se les presume inocentes, mientras no exista sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial competente.
Al menos diez personas optaron por resguardarse en la planta alta del inmueble para evitar ser víctimas directas de la agresión, mientras los asaltantes destrozaban el área de exhibición.
Cinco delincuentes armados sembraron el terror en una tienda de ropa americana, amagaron al personal, lo encerraron en una bodega y escaparon con efectivo, mercancía y un iPhone 15.