De acuerdo con las redes feministas, esta acción no solo revictimiza, sino que normaliza la presencia de agresores en espacios que deberían ser seguros para las trabajadoras.
La situación también encendió la inconformidad sobre los mecanismos de control interno y supervisión con los que operó el organismo durante ese periodo.
Se habla de presuntas extorsiones, aviadores, pago de piso en los desayunadores y papelerías, paquetes de clausuras. La asistente de la gobernadora, Nery Flores y su primo Guillermo Flores son parte del "cochinero"