Este nuevo episodio de conflicto deja al descubierto una vez más la fragilidad del sindicalismo cuando se pone al servicio de intereses personales, y no de la defensa colectiva de los trabajadores.
La situación también encendió la inconformidad sobre los mecanismos de control interno y supervisión con los que operó el organismo durante ese periodo.
Se habla de presuntas extorsiones, aviadores, pago de piso en los desayunadores y papelerías, paquetes de clausuras. La asistente de la gobernadora, Nery Flores y su primo Guillermo Flores son parte del "cochinero"