Los estudiantes expresaron que buscan mejores condiciones para concluir su formación profesional y contar con herramientas que les permitan competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral.
Algunos docentes habrían ofrecido apoyo académico, regularización de materias y mejora de calificaciones a estudiantes en riesgo a cambio de sumarse a las movilizaciones y al cierre parcial de la institución.
Mientras continúan las movilizaciones dentro y fuera del campus, los inconformes advierten que mantendrán la presión hasta que las autoridades estatales intervengan y se revise a fondo la situación administrativa.
Entre las principales denuncias destacan laboratorios en malas condiciones, aulas deterioradas, fallas constantes de internet y diversos problemas administrativos.