La persona que quedó en su lugar es Yolanda Espinoza Dávila, la cual se hará cargo de enfrentar todas las anomalías que dejó Citlali, como escándalos, inconformidades, abusos, además de la creación de la doble plaza y que no trabaja Enrique Guerra.
La situación también encendió la inconformidad sobre los mecanismos de control interno y supervisión con los que operó el organismo durante ese periodo.
Se habla de presuntas extorsiones, aviadores, pago de piso en los desayunadores y papelerías, paquetes de clausuras. La asistente de la gobernadora, Nery Flores y su primo Guillermo Flores son parte del "cochinero"