Trascendió que los abogados de la rectora hicieron hasta lo imposible para poder negociar con las autoridades federales, sin embargo, esto fue imposible.
La situación también encendió la inconformidad sobre los mecanismos de control interno y supervisión con los que operó el organismo durante ese periodo.
Se habla de presuntas extorsiones, aviadores, pago de piso en los desayunadores y papelerías, paquetes de clausuras. La asistente de la gobernadora, Nery Flores y su primo Guillermo Flores son parte del "cochinero"