Zainos recalcó que la crítica no responde a intereses partidistas ni a cargos públicos, sino a la responsabilidad colectiva de defender la dignidad del estado ante cualquier intento de menosprecio.
Emilio de la Peña pasó de ser uno de los principales impulsores de sanciones contra autoridades municipales a convertirse en blanco de cuestionamientos sobre su propia labor