“Los viejitos tenemos supremacía, los nuevos que se formen”, este comentario entre magistrados surgió durante una mesa redonda, en lo más alto del edificio del TSJE, haga de cuenta lector, lectora que se trataba de esa mesa redonda de los tiempos medievales del rey Arturo.
Todos estaban con los nervios a flor de piel, sobre todo luego del informe del todavía magistrado presidente Justino Hernández, quien sin querer queriendo jaló los reflectores a su persona y ahora no aguanta el calor.
Los comentarios se multiplican, sobre todo entre los abogados, en los juzgados distritales y municipales ya corren las apuestas, se hacen crucigramas, se analizan escenarios y a cada rato surgen caballos negros.
Hay rumores rumores se multiplican pero todo será despejado este sábado a las diez de la mañana, cuando habrá de salir humo blanco de lo alto del palacio legislativo, en tanto magistradas y magistrados no duermen.
La interpretación de señales sigue a todo vapor, sobre todo esas señales invisibles que fueron enviadas a Huamantla, durante la inauguración de las flamantes oficinas del juzgado de esa región.
Son nueve magistrados, si se juntan cinco votos, sin duda el grupo que logre esa hazaña será el ganador, hay mucho en juego, no solamente elevados salarios, relaciones, prestigio, asuntos ganados con enormes dividendos.
La magistrada Elsa Cordero Martínez es el enemigo a vencer, se dice que es bien vista desde los más altos niveles.
Por cierto que sería la primera mujer magistrada que ocupe ese sitio, solo hay que ver si reúne otros requisitos que se pierden en los oscuros pasillos sectarios, como ese de la famosa mesa redonda.
En esa desbocada carrera, la semana anterior surgió un tercer aspirante que podría evitar la polarización que se ha generado al interior por la disputa que mantienen Elsa Cordero Martínez y Mario Jiménez Martínez.
Magistrados de la vieja guardia apoyarían una tercera opción en la figura de Felipe Nava Lemus, no solo porque no está ligado a ningún grupo, ajá.
Para otros la gran señal ha llegado, el gran dedo que es la división de poderes lo ha señalado y además representa la nueva generación de impartidores de justicia que relevaría a elementos veteranos como el propio presidente, Justino Hernández, o el magistrado Tito Cervantes.
La magistrada Elsa Cordero Martínez, ha provocado fricciones porque su llegada a la titularidad del Poder Judicial de Tlaxcala fue a propuesta del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y con el apoyo del grupo orticista en el Congreso local.
No hay que olvidar que el actual presidente fue suspendido de su cargo como catedrático de la UAT, simplemente porque ya no convenía a ciertos intereses, además le conviene más conservar lo que ha logrado.
Mucho se dijo que Mario Jiménez Martínez estaba amarrado por su parentesco político con el todavía presidente, Justino Hernández, pero más por esas resoluciones en casos polémicos que han permitido la absolución de por lo menos un presunto lenón.
Jiménez Martínez buscó hace un par de años la presidencia del TSJE pero no logró los consensos del resto de magistrados a su favor, por lo que tuvo que optar por la reelección de Justino Hernández, quien enfrentó en una controversial votación a Tito Cervantes.
El magistrado Justino Hernández logró la victoria cuando con su voto de calidad se favoreció a sí mismo, por tal razón se modificó la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado y en esta ocasión los votos ya no serán secretos y se canceló el voto de calidad.
La ecuación es simple, el grupo que logre cinco de los nueve votos de los magistrados es el que gana, los nuevos magistrados Leticia Ramos Cuauhtle en la Sala Civil Familiar y a Elías Cortés Roa, en la Sala Unitaria Electoral Administrativa solo esperan la orden.
El magistrado Jerónimo Popócatl Popócatl y Francisco Flores Olayo, dicen que no quieren presidir,
José Amado Justino Hernández Hernández es el orquestador, por lo tanto, Mario Antonio de Jesús Jiménez, Tito Cervantes Zepeda Martínez, Felipe Nava Lemus forman el bloque pesado, estamos a horas para ver qué es lo que pasa. LO MÁS SEGURO ES QUE QUIEN SABE.
