Como entes surgidos del pasado salinesco, los institutos oficiales se han convertido en barriles sin fondo para el erario estatal, con pírricos resultados, una administración obesa y hasta con funciones que no se explican o duplicidad de ellas.
Ahora que la imagen de Tlaxcala esta por los suelos, por los reportajes a nivel mundial sobre la trata de personas, estos institutos o fideicomisos, incluso la SEP podrían desarrollar programas de orientación dirigidos a la prevención de este delito.
Repasando una y otra vez el contenido del informe, pasan ocultos estos entes, su efectividad nada tiene que ver con el trabajo que ha desarrollado por ejemplo Maricarmen Mazarraza al frente del Itpcd o de Mariana González en el DIF.
Los dedos de la mano sobran, para señalar a los que son eficientes y cumplen con su compromiso social, se podría decir que algunos de ellos fueron creados por ocurrencia, para ver que sale, sin un plan definido.
Al analizar el árbol genealógico de esta administración estatal, nos damos cuenta que muchos de estos institutos son entes que hacen mucho ruido, pero hay pocas nueces y mucho menos resultados.
Es el caso del Instituto del Deporte de Tlaxcala, que de vez en cuando se mueve, para justificar el presupuesto, organiza alguna carrera, regala uniformes, organiza comidas o regala trofeos.
No apoya a quienes salen a representar a Tlaxcala, porque para eso no hay presupuesto, salvo para los equipos que se inventan o para los amigos que ayudan a medrar con el presupuesto.
Contratan a extranjeros como entrenadores, que luego vienen a humillar a nuestros deportistas y no se ve en los hechos el semillero de futuros medallistas, situación que pone a Tlaxcala muy abajo en la cosecha de medallas.
En el llamado Instituto Inmobiliario de Desarrollo Urbano y Vivienda del Estado de Tlaxcala, se nada de ha muertito, realizan una que otra acción, muy aislada para justificarse.
Les faltó imaginación, porque ese tan traído y llevado programa de pisos y techos firmes ya lo dejó implementado la administración panista, con un marcado avance que ha servido para taparle el ojo al macho y jalar el recurso.
El Instituto Tlaxcalteca de la Cultura, por mucho empeño y ganas de trabajar que se tengan, luchar solo y sin apoyo contra la falta de interés de los gobiernos tlaxcaltecas, es una lucha estéril.
Es claro que se repite una vez más la falta de sensibilidad para apoyar nuestra cultura, ya no digamos por fomentarla o difundirla, sino por impulsar a los nuevos talentos, se prefiere comprar chamarras que apoyar a los artistas y creadores.
Por otro lado, al Instituto Tlaxcalteca de la Infraestructura Física Educativa le cayó en blandito el programa del arreglo de las escuelas, algunas ni requerían de pintura.
Eso sí, para justificar el gasto se habla de muchas acciones, pero lo cierto es que alguien está mintiendo, porque a cada padre de familia se le exige una cuota para la inscripción de sus hijos.
Nada tendría de malo, si es que no se les advierte a los miles de padres de familia que las cuotas de inscripción, son ¡para el mantenimiento de escuelas!, entonces cabe preguntar ¿a dónde va a parar tantísimo dinero que les quitan a los padres de familia?
El Instituto Tlaxcalteca de la Juventud es una muestra de lo malo cuando en una administración hay chambismo, amiguismo o compadrazgo, llegan los recomendados que ni atan, ni desatan, todo lo contrario.
Es una constante que de vez en cuando, pero muy de vez en cuando se organice algún concierto, aunque se diga que se trabaja mucho en el campo, para justificar la ausencia en el lugar de trabajo, todo por su propio peso cae.
Mientras en el Instituto Tlaxcalteca para la Educación algo pasa, les pagan tan poco sueldo a los promotores que apenas se registró una renuncia en masa.
No se duda de la labor social, pero otra vez el dispendio se aplica en donde no hace falta o de plano no urge, mientras se castiga el presupuesto para resultados positivos, ahí la llevan.
Instituto Tlaxcalteca para Personas con Discapacidad, María del Carmen Mazarrasa Corona es el caso de un ejemplo de pundonor, ganas de trabajar y de servir a la sociedad.
Lo malo son las grillas de los priistas incrustados en el poder, a este instituto también lo han limitado para que no brille con luz propia, pero no se toma en cuenta el grave daño que le hacen a miles de tlaxcaltecas necesitados de este apoyo.
Cientos de familias ven frustradas sus esperanzas por falta de apoyo a este instituto, que limitado de recursos y de personal, cumple su función con lo que tiene y como puede, aquí es donde uno se arrepiente de votar por lo que se consideraba un cambio.
Instituto Estatal de la Mujer, si los cientos de mujeres que no han sido atendidas pudieran hablar, no habría espacio en los medios de comunicación.
Por principio de cuentas la ubicación de este instituto se encuentra en un lugar de difícil acceso, como lo son sus actividades de gente que ahí está pero no se sabe sobre sus logros, proyectos y alcances.
Instituto Estatal de Protección Civil, José Mateo Morales Báez es claro que cuando los políticos quieren ser funcionarios, solos se exhiben ante la sociedad, zapatero a tus zapatos, dice el refrán popular.
Este funcionario aprendió rápido a echarles la culpa a los demás, incluso a la misma naturaleza ante su imposibilidad para iniciar una cultura de la prevención para evitar accidentes, ahora tal vez quiera ser otra vez diputado.
Instituto Tlaxcalteca de Asistencia Especializada a la Salud, Miguel Ángel Marín Torres el hermano del famoso “gober precioso” se ha sabido mantener, calladito se ve más bonito, sin embargo la burocracia se ha enseñoreado de su lugar de trabajo.
Las mujeres que requieren algún estudio especial, deben formar largas filas, además de enfrentar los altos costos que se cobran por cada estudio, sin contar la falta de material que hace dar vueltas y vueltas a las pobres enfermas.
Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Municipal, sigue sin que nadie sepa a ciencia cierta que se hace en este instituto, tal vez represente algo así como el Codempal de antes.
Solo que tal parece que es un nido de grillos aduladores, que hacen de todo y de nada, porque ni se nota su presencia en los municipios y no hay un aporte visible de lo que hace esa burocracia, salvo el cobro puntual de sus quincenas.
Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, Luis Mariano Andalco López es sin duda la cereza en el pastel, con un funcionario emanado de las filas del PRD, quien cayó parado en el puesto.
Como no sabe nada de bueyes, o de toros de lidia, se ha dedicado a aprender ese acentillo gachupin, para decir “adelante chaval”, dicen que ya hasta fuma puro, organiza corridas, inventa peñas y endereza jorobados, ahí la lleva.
Bueno cada quien se inventa sus demonios, pero lo cierto es que no hay rendición de cuentas, para que los tlaxcaltecas constatemos que su eficiencia nos lleva por buen camino y que esos institutos alguna vez van a servir para algo… URGE REVISARLOS.
