El pretexto en los tres años que van del sexenio del PRI, ha sido que todo lo dejaron en el abandono, roto pues, pero la realidad es otra, la central de abastos y la plaza del bicentenario fueron los lunares.
Pero no se habla, ni se reconoce que universidades, instituciones de educación superior están en pleno funcionamiento, sin tropiezos, salvo los naturales que se originan por su naturaleza.
Ni se diga en materia de salud, con un hospital infantil, sus regionales, las clínicas en las comunidades, la infraestructura carretera que es el detonante de la modernidad, todo se ha detenido.
Salvo algunas construcciones, que no son obras prioritarias, se tiene más de lo mismo o hasta peor, ahí están las plantas de tratamiento de aguas residuales creciendo y creciendo, sin funcionar adecuadamente.
Eso sí, se agarraron a pintar manchigrecas en casi todas las escuelas, les dieron su manita de gato, pero de nuevas escuelas nanay, bueno al menos algo es algo y de lo perdido, lo que aparezca.
Ya es tiempo de que cambie el discurso, de que se acaben los lamentos y se pongan a trabajar de a deberas, de otra forma Tlaxcala no avanza, es claro y notorio el retroceso.
Es hora de que se acaben las quejas, de que el tejido social está roto, son pretextos y justificaciones, mientras en otros estados como el vecino de Puebla se ha transformado notoriamente.
La Central de Abastos del estado que lleva una avance de alrededor de 40 espacios, se encuentra en total abandono y visiblemente deteriorada, luego de que su construcción fue detenida por cuestiones legales.
El proyecto de construcción fue inaugurado por el ex mandatario Héctor Ortiz y cancelada al encontrar supuestas inconsistencias en la edificación del inmueble, ubicado en el municipio de Xaltocan.
Después de esta situación, el grupo de la industria de la Construcción Orión anunció que demandaría al gobierno de Tlaxcala, por abuso de autoridad, daños y perjuicios.
Luego de la obra de la Central de Abastos de Tlaxcala (CAT) fue cancelada y en la que ya se habían invertido por lo menos 175 millones de pesos.
Hugo Hernández Monteón, representante de la empresa, informó que procederán penalmente para deslindar responsabilidades.
"Nos causa asombro y a la vez nos demuestra alguna intención ilegal, que el arquitecto David Lima Arroyo, quien actualmente es director de Desarrollo Urbano de la Secoduvi, revise y cancele el proyecto”, afirmó.
Añadió que durante su gestión como subsecretario de Desarrollo Económico, en el gobierno pasado, fue el encargado de gestionar todos y cada uno de los permisos de la Central de Abastos.
Hernández Monteón responsabilizó a la Secretaría de Obras, Desarrollo Urbano y Vivienda (Secoduvi) de crear un clima de incertidumbre para el grupo desarrollador de la obra y hasta la cancelación del proyecto.
En su momento la administración del panista Héctor Ortiz Ortiz acudió al municipio de Xaltocan, para verificar los avances, los cuales fueron apenas perceptibles por la construcción de una barda que cubría parte del terreno.
El entonces secretario de desarrollo económico, Jesús Luévano Escalona, informó que el inmueble apenas tenía un avance del 25% en la edificación, a pesar de que se pretendía tener el 60% al final de la administración albiazul, ahí reconoció que no cumplieron la meta.
El inmueble, según información del ex secretario de Desarrollo Económico, costaría a la empresa regiomontana de 350 millones de pesos y construirían en 18 hectáreas, más de 30 mil metros cuadrados.
Contaría con 228 bodegas; 36 destinadas a lácteos, 50 para abarrotes, 114 para frutas, 28 que tendrían productos cárnicos y 52 locales comerciales.
Pese a que la construcción apenas se estaba iniciando y se pretendía finalizarla en año y medio, la empresa Orión ya había invertido 175 millones de pesos, o el equivalente al 50% de lo que tenía planeado destinar al inmueble.
En ese entonces los empresarios señalaron que en 18 meses la Central de Abastos estaría concluida para abastecer a mercados de estados como Tlaxcala, Puebla y Veracruz, pues sería un polo de desarrollo para el estado.
Ahora la obra está en el abandono, a paso de carretera es evidente el daño que ha sufrido la obra negra, pero nos quieren hacer creer que hay avance, que ya hay riqueza y nada nos docen de estas obras… ¿A VER HASTA CUANDO?
