• Pedro Morales
Ahora el pretexto son las elecciones extraordinarias

No se dice que no se cumpla con la ley, pero cada quien la acomoda a su gusto en Tlaxcala, no sea la de malas que el rechazo social se convierta en  noticia nacional, por eso lo mejor es informar, sin levantar olas.

Este jueves como parca la Constitución de Tlaxcala en su ARTÍCULO 44. Dentro de los primeros quince días del mes de diciembre, el titular del Poder Ejecutivo entregará por escrito al Congreso, el informe sobre la situación general que guardan los diversos ramos de la administración pública estatal.

Por eso los diputados totalmente “mansitos” van  a recibir con bombo y platillo el susodicho informe anual del Ejecutivo, sin importar ventilar los pormenores, ni la glosa del documento, ya no les dará tiempo.

Con eso de los aguinaldos, los bonos de retiro, las posadas, las piñatas y la alegría que les causa dejar de sufrir y trabajar tanto, los diputados que se van estarán más que satisfechos con recibir el informe por escrito.

Tampoco a estas alturas les importa recibir o citar a los funcionarios del gabinete estatal, para que aclaren las dudas, porque no las hay, en Tlaxcala la rendición de cuentas es clara, diáfana y transparente.

Hace un año el pretexto fueron los maestros, ahora como anillo al dedo caen las elecciones extraordinarias, que obligan a una parcial veda electoral que nadie respeta, lo que importa es el pretexto.

Si acaso en los primeros días de enero del año que entra, seguramente vamos a escuchar que estamos avanzando, que ya llegan las parvadas de turistas, que los empresarios se pelean por invertir, gracias a las gestiones.

Que todo ha cambiado en Tlaxcala, el tejido social se ha remendado, la cajita de cristal ahí está, aunque sea de cristal esmerilado, pero de que existe, existe, seguramente nos van a comentar que hay miles y miles de obras.

Que todo lo recibieron como si fuera un estado de guerra, que Tlaxcala ha sido levantada de sus cenizas, que ha costado mucho y que ahora si, en lo que resta de esta administración se va a limpiar el Zahuapan.

Que en el sector salud todo marcha de maravilla, sin problemas, el Seguro Popular garantiza la salud de los tlaxcaltecas, que sobran medicinas, los especialistas ruegan por trabajo.

Que en la Secoduvi se aplican materiales de primera calidad, que las constructoras nada tienen que ver con parentescos de los jefazos, que se cumplen a rajatabla las especificaciones.

 El informe seguramente contiene amplias explicaciones sobre los resultados en el campo tlaxcalteca, que gracias a la mano amiga y familiar, se han canalizado importantes beneficios para todos, incluso para las familias y allegados de los funcionarios.

Que en materia educativa ya se entregaron los útiles escolares tan peleados, luego de que esas horrendas chamarras verdes, las de los 54 millones, no aguantaron ni tres lavadas por su pésima calidad.

Que a los maestros los tienen comiendo de la mano, luego de que reciban sus 90 días de aguinaldo, por eso tienen derecho a protestar, pero poco, no mucho para que no inquieten a la gallera.

Seguramente se van a transparentar esos millones y millones de pesos que se gastan en propaganda pagada en algunos medios de comunicación, que se va a revelar la certificación y penetración de los medios de comunicación favorecidos.

En fin que la rendición de cuentas es larga y tediosa, no hay razón para quitar la ilusión de fin de año a los tlaxcaltecas, tan atareados en planear la cena de navidad y de fin de año.

Ya veremos si para enero se tiene listo un escenario faraónico, seguramente rodeado de cientos de granaderos, para escuchar ese informe de gobierno, del costo de tanto y tanto viaje al extranjero a otras entidades y el gusto por volar en helicóptero.

De una vez por todas les van a tapar la boca a esos incrédulos que dicen que los viajes como el de Italia para saludar al Papa Francisco no han servido de nada, claro que han servido, y si algo nos trajeron fue un hermoso aumento del pasaje… MEJOR  QUE NO TRAIGAN NADA.