En Tlaxcala se reafirma el dicho de que “es tierra de oportunidades”, depende de las estrategias que se apliquen, la más reciente y de probada efectividad es el manual de procedimientos que aplicaron regidores de Tzompantepec.
Los protagonistas son: José Guadalupe Hernández Hernández mejor conocido como “El Jarocho”, actualmente desempleado y delegado de Girasoles.
Ramón Vázquez, es ingeniero de profesión y docente en el Instituto tecnológico de Apizaco, es el primer regidor, Ángel Hernández Peña se le ubica como abogado es el cuarto regidor.
Elia Nohemí Díaz Zistecatl es la quinta regidora, todos ellos debieron formar parte de un partido político, en este caso se les ubica con el de la Revolución Democrática, que es requisito indispensable.
Así participaron en las elecciones de hace tres años, cuando resulto electa la pesista Lorena Vásquez Zárate, con quien desde el inicio del trienio recibió la oposición de los perredistas a la toma de decisiones.
Nada les parece, de tal forma que como no cedió a sus caprichos, decidieron suspender labores desde el pasado 5 de septiembre del 2012, en este 2013, recién acababan de cumplir un año y un mes.
Luego buscaron a una madrina de su mismo partido a una diputada perredista que les apoyara en todas y cada una de sus estrategias, ella los llevó de la mano en su “movimiento”, tal vez con la consigna de repartir el botín de guerra.
La legisladora se desgarro la ropa en tribuna no una sino varias veces, para hacer notar la tremenda “injusticia” que se cometía con sus regidores correligionarios, que vieron en las cuestiones mediáticas la panacea para su causa.
Vinieron cascadas de declaraciones para justificar su ausencia en las sesiones de cabildo, que si se había vendido el cerro, que si el problema de el agua potable y esa fue su bandera que sostuvieron hasta el final.
Llamó la atención el borrego electoral de regidores y su “madrina”, descubrieron un tráiler cargado de varilla y cemento, que supuestamente iba a ser utilizado para la compra del voto.
Pero el teatro se les vino abajo, cuando se descubrió que el operador del tráiler se había perdido y que nada tenía que ver con las cuestiones electorales, para ese entonces la legisladora ya había soltado todo su arsenal mediático.
Y así entre declaraciones escandalosas ante periodistas parciales, que solo se van por lo que les dicen y que de las declaraciones hacen notas, se valieron para que su ausencia en cabildo se justificara.
Casi se declaran mártires, cuando vino la noticia de que no cobraban porque no querían, porque su dinero estaba disponible, fue cuando echaron toda la carne al asador, vino la estrategia del pozo del agua potable.
Echaron mano de su estrategia, apoyados ahora por los perredistas de San Andrés Ahuashuatepec, cerraron la carretera, agredieron a la alcaldesa y luego se manifestaron en día de los huevazos en el Congreso.
Como el dinero estaba disponible y solo a unos días de que se acabe el trienio, recapacitaron y decidieron que siempre si aceptaban los 212 mil pesos que se les debía, por concepto de salarios caídos.
Este fin de semana se van a repartir el botín de guerra, partes iguales para todos, esa es su democracia, cobrar sin trabajar es la nueva moda o esa ha sido la constante.
Ahora en su pueblo son vistos como nuevos ricos, los ven con envidia esas familias que han trabajado un año y un mes haciendo comales y cazuelas de barro, trabajando de sol a sol no logran reunir esa cantidad.
Con ese dinero se han dejado de hacer obras, se ha dejado de ayudar a los ancianos, a las madres solteras a los enfermos, pero el fin justifica los medios, para eso los regidores se sacrificaron.
Sirva este ejemplo para las administraciones que vienen, es hora de estar preparados para los berrinches de los regidores, al fin y al cabo siempre se salen con la siya, por eso son oposición… PARA ESO SON POLÍTICOS.
