Hace dos años y nueve meses, surgió la idea en el entonces “nuevo gobierno”, de prescindir de los servicios y castigar a algunos representantes de la prensa local; para lograr esta meta idearon la creación de un periódico quincenal.
Se inició el proyecto, con la aprobación de Mariano González, fue informado que la impresión se llevaría a cabo en una empresa poblana, que inició con 50 mil ejemplares, cada quince días, actualmente imprimen 12 mil.
El costo por cada ejemplar, de doce planas a color, no bajaría de cinco pesos cada uno, es decir que cada mes se le factura al gobierno una creciente e incierta suma de dinero.
El gobierno respondió en la Caiptlax a una solicitud de un medio digital, para conocer el monto empleado por la administración estatal, para difundir su obra mediante un “periódico”, con un tiraje de 12 mil ejemplares.
“Los gastos de Comunicación Social se ajustan a las directrices que establece el titular del Ejecutivo, bajo criterios específicos de racionalidad y en apego a las leyes, así como a la normatividad e impacto de resultados. En tanto que la erogación debe reducirse, sin afectar la difusión del trabajo”, fue la respuesta.
Los ejemplares son distribuidos durante las giras en los municipios, pero la gente no lee, utiliza el papel para envolver o simplemente lo tira a la basura, el gasto y el mensaje no llega a la población.
A la distancia, sus creadores, como sus amigos impresores se han llenado los bolsillos a costa de engañar a su jefe, ya que es un gasto infructuoso, al igual que la operación de la televisión y radiodifusoras estatales.
El resultado salta a la vista, Mariano González Zarur manifiesta ya un desgaste inusual de su mandato.
A estas alturas los sexenios de Héctor Ortiz, el mismo Sánchez Anaya, Álvarez Lima, Beatriz Paredes y Tulio Hernández marchaban sobre rieles.
Ahora siguen los negocios bajo el agua con los medios tradicionales, con los peor posicionados en las redes sociales y el apoyo a los cuates en el emergente y relativamente más libre mundo digital.
El peor fruto de la CGIRP del gobernador que recuperó Tlaxcala para el PRI, ha sido la incomunicación de Mariano González Zarur.
La comunicación es su talón de Aquiles.
Sí es posible comunicarse mejor con los ciudadanos que consultan información en internet.
El gobierno del estado inició en agosto de 2011 la publicación quincenal del periódico denominado Con Rumbo, como un instrumento de comunicación de carácter institucional que tiene como objetivo dar a conocer la obra y la acción de la administración pública estatal.
Además del nombre, que evidentemente es deliberadola publicación es totalmente violatoria de la ley con base en el artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en el título séptimo dice:
“La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social”.
Ninguna ley autoriza al Ejecutivo en convertirse en editorialista, privando de trabajo a medios de comunicación que dependen de esta actividad.
Será que se trata de otro “negocito” como el de las chamarras, hay muchos cabos sueltos, los diputados por cierto deberían llamar también al vocero para que lleve su “cajita de cristal”… TRES AÑOS Y NO HAY CUENTAS.+
