• Pedro Morales
Vienen fuerte las mujeres de la política en Tlaxcala

Para fortuna de los tlaxcaltecas, cuando ya no hay como regresar el tiempo, en esto de las equivocaciones al meter el voto en la urna, no hay que perder de vista que en esta vida no hay sexenio que dure cien años, ni pueblo que los aguante.

A estas alturas está más que demostrado que el tejido social ha sido medio remendado, tal vez por utilizar la aguja de la vanidad y el hilo de la simulación, hacen falta manos expertas en estos menesteres.

Lo que se necesita es sensibilidad, esa que no se tiene en la cría de toros de lidia o de tienta de vaquillas, ya los tlaxcaltecas necesitamos salir del hoyo, por el momento no se ve la luz al final del túnel.

Un político comentaba que en realidad las etapas de gobierno que duran seis años, se comparan a la montaña rusa, la subida es lenta, pesada pero al llegar a la cima de los tres años, la bajada es vertiginosa.

En tanto no se le dé al pueblo un informe de gobierno, para saber si avanzamos o retrocedemos, la imaginación las sospechas crecen de algo se nos está ocultando, no es posible que a estas alturas se eche la culpa a otros.

Para no ponerle más limón a la llaga, solamente comentaremos que este viernes alrededor de 500 tlaxcaltecas van a perder sus empleos en la Nestlé, el cuadro del desempleo es doloroso.

Mientras existía la expectativa de una administración que apoyaría el desarrollo, todo se les ha ido en viajes al extranjero, sin que se vea con claridad que aterricen las inversiones y los empleos.

La muestra la ponen los empresarios, no hay que esperar el favor de funcionarios y gobernantes, hay que tomar al toro por los cuernos y creo que nos va mejor; la Canacintra tiene todo listo para traer a 40 empresas.

Los empresarios textileros se cansaron de las promesas, van a organizarse para poner una tienda y poder competir con los chinos y las cadenas que traen los gobiernos.

Esa es la actitud, lo mismo pueden hacer los comerciantes, los restauranteros para atraer por cuenta propia al turismo, lo mismo que el pequeño comercio, juntos pueden ser grandes, todo se puede lejos de la burocracia.

En tanto sigue el juego de unos cuantos en el poder, Tlaxcala en estos momentos es una gran hacienda con su L´ señor amo, el administrador de la política, y su caporal de la comunicación.

Lo malo es que viven en tiempos de cuando Tlaxcala se gobernaba “con saliva y pulque” o cuando era “tierra de reses bravas y hombres mansos”, pero los tlaxcaltecas, no somos peones, ni bueyes.

Es por eso que el hierro del marianismo colocado ahora en la frente de los priistas, incluyo a los funcionarios, lejos de ser una estrella ya comienza a oler a zorrillo, y que nos perdone el animal.

En tanto los viejitos están pegados a la ubre, ni ven, ni escuchan a los pobres de Tlaxcala, siguen con su tren de vida, con sus camionetas del año, sus enormes mansiones, ¡ya son nuevos ricos!

Es por eso y muchas cosas más, que desde ahora nuestras políticas tlaxcaltecas ya se encuentran en pleno entrenamiento y calentamiento, para arrebatarle con toda facilidad la pelota sexenal al equipo de la senectud política.

A saber en el escenario que viene destaca en orden de aspiración el tricolor, se nombran, se mencionan y se evidencian los nombres de Anabell Ávalos Zempoalteca, Adriana Moreno Durán y Guadalupe Sánchez Santiago.

Nada despreciable la terna, salvo por un pequeño detalle, llevan la insignia, la portan con dignidad, pero tal vez ignoran que ya comienza a oler mal, pero hay en la memoria algunas otras alternativas.

Por ejemplo se requiere de enderezar barcos, Perla López Loyo sigue siendo priista, ha demostrado que todo se puede con hechos muestra voluntad y donde había caos, ahora hay orden; sin duda tiene sus canicas.

En las filas de los azules, Adriana Dávila se ha jugado el as bajo la manga, todo depende del resultado final en Apizaco, ahí se debe de cuidar hasta de su propia sombra, las zancadillas están a la orden.

Tiene enfrente a dos fuertes opositoras, las diputadas Aurora Aguilar y Leonor Romero que van a hacer todo lo posible porque no repita en las boletas y si a eso se le suma un personaje “tapado”, el panorama no es halagador.

Como laboriosa abeja la senadora Lorena Cuéllar lleva miel al panal electoral, todo es trabajo y más trabajo, gana adeptos por su altruismo y valor para decir verdades.

Sólo le hace falta sacudirse a uno que otro zángano, que le hace sombra y no le permite brillar, hay parientes incómodos, pero todo se puede subsanar, no debe bajar la guardia, ni hacer caso de chismes.

También la senadora petista Martha Palafox viene con muchas ganas, ha resurgido milagrosamente como el ave fénix de sus cenizas, cuenta con experiencia y ya sabremos de sus aspiraciones.

En suma, a estas alturas ya el movimiento se ha iniciado para el relevo, las políticas se encuentran a punto, listas para arrebatar el balón sexenal al equipo de los viejitos… SE ACEPTAN APUESTAS.