• Pedro Morales
A casi un año el OFS no informa sobre resultados de auditoría

Muy calladito se encuentra el ¿aún? delegado de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT), ex candidato a la mano, ex candidato al Senado y ex presidente de la feria de Tlaxcala

No dudamos que sea una gente proba y como él dice que no tiene, ni ha tenido, necesidad de tomar un peso que no sea suyo, eso no se duda, de quien hay que cuidarse es de sus ex colaboradores.

Es la hora que los funcionarios de la feria que manejaron los dineros un señor con apellido de detergente y el otro un piloto aviador, no rinden cuentas y ellos han sido los ganones, en las dos últimas ferias.

Ahora que el patronato de la feria pasó a manos de la súper secretaria Adriana Moreno Durán, ojalá y obliguen a estos sujetos a entregar cuentas, porque el asunto está pendiente.

En verdad que el posible daño al patrimonio de Tlaxcala puede convertirse en una danza multimillonaria, si tomamos en cuenta que los “colaboradores” de Cisneros Fernández fueron los que se repartieron el pastel.

Para nadie es un secreto que hasta estos segundones del patronato autorizaron concesiones dentro del recinto ferial, lo que llama la atención es que solo cada año se ocupan algunos espacios como los de las cervecerías o las cantinas.

Será tan brutal la ganancia que en un mes se ganan lo suficiente para sobrevivir un año, la semana anterior volvió el tema a la mesa de los diputados y se ventiló el asunto incómodo del concierto de Plácido Domingo.

En su momento el Órgano Superior de Fiscalización les pidió cuentas, salieron observaciones, pero la verdad es que la tranza esta fuerte en las instalaciones de la feria.

Ahora se revela que el Conalep compró casi un millón de pesos en boletos para el dicho concierto, pero no se dice de otras dependencias y se calcula que en este caso del concierto, también el daño fue mayúsculo.

Solo basta que le rasquen un poco los diputados, para que descubran un mundo maravilloso de cuotas y cuentas sin entregar, por ejemplo en las corridas de toros, eventos de gallos.

Sin olvidar  las paellas, algunos otros eventos que se cobran y se dice que son eventos altruistas y de benefició, ¡si de beneficio pero para sus familias!, porque nunca nadie dice a dónde se va el dinero y menos las cantidades.

Es un negocio de todos, por eso las complicidades, vaya hasta en el caso de los juegos mecánicos hay importante movimiento de dinero, para la exclusividad, dinero que no se sabe cuánto es, pero el espacio se vende y caro.

De las entradas no se tiene cuantas claras, de lo que les cobran a los expendedores de antojitos mexicanos otrora “compadres y comadres” de Joaquín Cisneros.

Prueba de los abusos que ahí se cometen los puede comentar la senadora del PT, Martha Palafox, quien vivió en carne propia los abusos de quienes administran de a deveras la feria.

La verdad es que ahora Adriana Moreno Durán debe sacar a las ratas, víboras y tepocatas que ya se anidaron en la feria, porque es una feria de Tlaxcala para el mundo, ha bajado de calidad debe ser un escaparate para lo nuestro.

El recinto ferial “Adolfo López Mateos” siempre ha sido controversial, desde que quitaron el lago del niño, cuando Sánchez Anaya se llevó a los animales, ya no volvió a ser el mismo polo de atracción.

Luego Joaquín Cisneros transformó el lugar, quedó muy hermoso, aunque tampoco hay cuentas claras sobre las obras, ni licitaciones, ni facturas, pero lo bueno es que el lugar fue transformado.

Pero es una lástima que se ocupe muy poco, no se sabe donde quedaron los planes para atraer a los turistas, las instalaciones están convertidas en elefante gris, cuando deberían ser aprovechadas para atraer a los visitantes… FALTA IMAGINACIÓN Y RENDICIÓN DE CUENTAS.