• Pedro Morales
Informe sobre justicia para víctimas y violaciones de los derechos humanos contra personas migrantes y refugiados en México

Apizaco, Tlax; a16 de marzo de 2016.- Violencia, pobreza extrema y el “sueño americano”, son las condiciones que viven cada día miles de migrantes centroamericanos que en el caso0 de Apizaco, se han encontrado con hechos violentos, golpes, injusticias, asesinado y sin el amparo de la ley.

 

Por si esto no fuera poco, en el caso de solicitar una visa humanitaria, el burocratismo es brutal y el exceso de requerimientos hacen imposible, salvo en un caso de un migrante que fue atravesado por una bala y otro más por similares circunstancias que debe esperar meses pata obtener ese documento.

Lo anterior se comentó en las instalaciones del albergue “La Sagrada Familia” que se encuentra en Apizaco, donde se brinda asistencia humanitaria a los migrantes en su viaje a la frontera con los Estados Unidos.

El informe fue presentado por Maureen Meyer de la Advocacy Human Rights in the Americas (WOLA),por el sacerdote Elías Dávila e3wspinoza y Karina Ramírez Rivera de “Un Mundo una Nación”.

Se comentó que los migrantes enfrentan en Tlaxcala un grave problema de procuración de la justicia, ya que se encuentran indefensos ante la comisión de algún delito violento en su contra.

 

NO HAY VOLUNTAD

 

El presbítero Elías Dávila Espinoza puntualizó que en la región de Xaloztoc-Apizaco-Nuñoz, los actos violentos y amenazas se han multiplicado, al igual que los accidentes que dejan muerto y mutilados.

La respuesta de las autoridades de la PGR, PGJE y policía municipal es inexistente, ya que por el contrario se les persigue y no se respetan sus derechos humanos.

Señaló que por los reportes de los migrantes afectados, todo parece indicar que hay una banda al interior de los “garroteros” de Ferrosur, quienes portan uniformes, capuchas y armas largas.

En los casos de agresiones la autoridad no quiere ubicar a los responsables, ya ue la empresa de seguridad para a que trabajan tienen registro de lugar, hora con nombres y apellidos para ubicar a responsables.

Sin embargo, considera que no hay voluntad para aclarar crímenes y violencia que se ha desatado en esta región al paso de los migrantes centroamericanos, que reportan una creciente inseguridad.

Karina Ramírez Rivera dijo que el flujo de migrantes no ha bajado, porque luego de la políticas de control migratprio en a zona sur, ha obligado s los migrantes a buscar rutas alteras que banda tengan que ver con el tren llamado “La Bestia”.

Caminan grandes distancias se trasladan en aventones o autobuses y se encuentran muy expuestos a ser víctimas de la delincuencia organizada como “Los Maras” y las policías federales estatales y municipales.

De esta forma de enero a la fecha se tiene un registro de mil 671 migrantes atendidos en el albergue de Apizaco, lo que indica que el flujo va en aumento, si se tuvieran los datos de otras entidades por donde diariamente transitan los migrantes, con la meta de llegar a su destino.

 

HALLAZGOS

 

Por su parte Maureen Meyer de WOLA, comentó que el Programa Frontera Sur, ha aumentado de manera significativa los operativos, las detenciones y las deportaciones de migrantes.

Entre julio de 2014 y junio de 2015 las detenciones de migrantes subieron 73 por ciento, respecto al mismo periodo del año anterior y en el 2015 se detuvieron a 168 mil 280 migrantes.

Además de que existen cifras que indican un aumento de los operativos de revisión migratoria, no obstante hacen falta cifras más confiables.

Esta intensificación de controles, ha engendrado un aumento de violaciones a los derechos humanos contra migrantes, ya que se han documentado abusos en dichos operativos.

Se llevan a cabo cada vez más en colaboración con instancias de seguridad, las casas de migrantes han documentado secuestros, extorsiones, robos y agresiones a lo largo del país.

Por otro lado el acceso efectivo a la justicia para víctimas de delitos y violaciones a los derechos humanos, es algo sobre lo cual no existe evidencia, esto a pesar de la creación de nuevas fiscalías especializadas.

Se recomendó crear una política de asilo, refugio y protección internacional, digna del estado mexicano y generar regulación clara sobre las revisiones migratorias, en particular sobre los lugares y circunstancias adecuados para poder realizarlas.

Sobre todo, explorar la creación de programas de intercambios fiscales sobre el uso estratégico de visas humanitarias, para incentivar la denuncia de delitos contra migrantes, así como el intercambio de prácticas exitosas en la investigación e los delitos contra migrantes