• José Vicente Sáiz Tejero
Tiempos de Democracia

 

  • En los tiempos que corren, nadie tiene fuerza suficiente para torcer la realidad de los hechos
  • Sólo hablando con la verdad, la comunicación social alcanzará el acercamiento que pretende
  • Lo anterior es válido y aplicable para los tres poderes y para los tres niveles de gobierno

  Toca a veces escribir artículos que, por lo menos al principio, dan la impresión de referirse a temas sin relación entre sí. Empero, una vez terminados, no se requiere de gran perspicacia para notar que hay un hilo conductor que los une, y que ese hilo está tejido con simulaciones, encubrimientos y equivocaciones, cuando no con provocaciones y mentiras. Habló, sí, amigo lector, de ese México cuyos gobiernos no han sido capaces de paliar la pobreza de más de la mitad de sus pobladores, y al que se le conduce de forma insensible y muy lejana a su dolorosa realidad. Las visiones que de sus entornos respectivos tienen gobernantes y gobernados son, más que distintas, contrapuestas, al punto que pareciera que habitan mundos diferentes donde, lo que a unos procura satisfacción a otros los agravia y ofende, en una contradicción esencial a la que no se avizora solución posible.    

Llueve sobre mojado…

  Apenas dábamos cuenta -en el artículo del pasado lunes- de la incredulidad generalizada de los mexicanos en los dichos gubernamentales respecto del asunto de la Casa Blanca, cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos irrumpió en el espacio mediático para arrojar luz sobre el cúmulo de omisiones, irregularidades y falsedades de que está afectada la investigación de los crímenes acaecidos en Iguala hace ya casi un año. Y no exagero al decir que, en el informe emitido por el grupo multinacional de especialistas designado por la CIDH, lo de menos es que se haya evidenciado la incompetencia harto conocida de las autoridades encargadas de procurar justicia en nuestro país, circunstancia que, dicho sea de paso, debiera preocuparnos a todos, y en especial al gobierno federal. Y digo que es lo de menos porque…

El cuestionable quehacer de la PGR

 …porque lo más grave en el caso de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa es que, al desecharse el pueril móvil aducido en la indagatoria oficial -alejar a los chicos de la fiesta de la mujer del alcalde Abarca-, y al ponerse en el centro de la escena el tráfico del opiáceo precursor de la más cara de las drogas -la heroína-, lo que sigue es investigar el papel sospechosamente omiso de la policía federal y del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala. Hay numerosos  testimonios en el sentido de que ambas corporaciones estuvieron presentes en varios de los episodios que finalmente culminaron en tragedia. En suma: las observaciones realizadas por la CIDH demuestran el rumbo errático de la investigación oficial, y obligaron a que de la propia Presidencia de la República emanara la orden de integrarlas a la investigación que -dicen- ya reanudó la PGR.

Designaciones absurdas

   Para no interrumpir la secuencia de sucesos que tienen en perpetua ebullición al malestar social, vinieron en seguida los surrealistas nombramientos de dos subsecretarios en Gobernación. Es inentendible que al frente de los asuntos vinculados a la migración se designara a Humberto Roque Villanueva, un político cuya huella más reciente hay que buscarla en el paleozoico priísta, y al que sólo se le recuerda por la efímera celebridad que alcanzó merced a la vulgaridad de sus modales. Y menos aún se comprende la nominación como responsable de la Prevención del Delito al falso ecologista Arturo Velasco, un sujeto que como líder del Partido Verde pugnó por que se instaurara la pena de muerte, y que tiene además en su biografía el pequeño manchón de haber sido sorprendido viajando con un maletín que contenía ¡un millón de pesos en efectivo!

 Actitudes que provocan

  Por si lo anterior fuera poco, hay gestos del presidente Peña Nieto que se diría concebidos para remarcar su indiferencia frente al sentir consensuado de la sociedad. Quizá los considere nimiedades; sin embargo, es imposible que no se de cuenta que hieren la sensibilidad de quienes -con toda razón- les molesta que prodigue efusivas deferencias a personajes que no gozan de buena fama pública. Obvio mencionar los conocidos, pero no puedo dejar de citar que, en lugar preponderante entre los invitados especiales al mensaje del 2 de septiembre, estuvo en Palacio Nacional el empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño del grupo Higa y constructor de la Casa Blanca y de la mansión del club de golf de Malinalco. La más elemental discreción habría aconsejado evitar su presencia en el evento.

 

ANTENA ESTATAL

El delegado del IMSS en Tlaxcala

  Para justificar su negativa a pensionar a un trabajador asegurado cuya visión fue grave e irreversiblemente dañada por la diabetes, don Ariel Leyva Almeida -que tal es el nombre del ciudadano delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social en Tlaxcala- dijo a El Sol de Tlaxcala (sept. 7/2015) que lamentaba que el asunto hubiera alcanzado trascendencia mediática. El afectado -explicó el funcionario- debió “…interponer un recurso de inconformidad para que el máximo órgano de autoridad, que es el Consejo Consultivo, pudiera revisar su caso…”. Indicado el camino, al derechohabiente afectado -Raymundo Fernández Lira, mesero de La Posada de Apizaco- tendrá que hacerse de los servicios de un buen despacho de abogados -Aguilar Zínser, Juan Velázquez, u otro similar- para litigar con el IMSS. Y seguramente los jurisconsultos ajustarán sus honorarios al ingreso del buen Ray, apenas un poco superiores al salario mínimo.

Un nuevo estilo de vida

  Atiende, Ray, lo que te dice el delegado: deja de comentar tus desgracias a tus amigos periodistas y abandona esa ancestral costumbre de alimentarte con tacos, quesadillas y tlacoyos. No bebas ni un refresco más; sacia tu sed con esa agua apta para el consumo humano que tenemos en México. Entiende que, para lograr que tu glucosa esté quietecita, lo más adecuado es el salmón y el vino blanco. Acepta que, si tu salud recae, será por culpa tuya y no del IMSS. ¿No fue clara la Coordinadora de Medicina del Trabajo, cuando con amable delicadeza te dijo que las pensiones estaban suspendidas, y que la tuya no sería aprobada sino hasta que “…estés ciego o te vengas arrastrando…”. Como aconseja el delegado, cambia “…de estilo de vida…”, y aprende a medir las distancias con el ojo con el que aún ves algo, pues ten en cuenta que si tiras un plato de sopa encima de un comensal… ¡la responsabilidad será toda tuya!

Incongruencia inexplicable

 Sin ánimo de ironizar, y puestos ya en el terreno de lo estrictamente legal, este opinador no atina a imaginar de qué manera, ante un tribunal imparcial de arbitraje, don Ariel Leyva Almeida podría justificar cómo y porqué se le extendieron al paciente incapacidades de trabajo por 443 días consecutivos y, de pronto, de un día para otro, se le negó la incapacidad definitiva… y lo declararon apto para el trabajo. Ojalá que el señor delegado lo pueda explicar a una sociedad inquieta por las restricciones burocráticas que está imponiendo el IMSS a las justas demandas de sus derechohabientes.