Como nunca antes, un movimiento magisterial en Tlaxcala había tomado las dimensiones que ha adquirido al paso de los días y las semanas la lucha de las maestras y maestros integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE),
Que sus movilizaciones causan molestias, sin duda, que tienen razón, eso queda en sus convicciones, comentan que esta lucha es también una enseñanza para las futuras generaciones de tlaxcaltecas, porque la dignidad no tiene precio.
Antes fue a lucha del Movimiento de Bases Magisteriales, que a golpe de estado y de traiciones, se ha visto reducido a su mínima expresión, pero sigue el espíritu en cada movilización, en cada grito, en cada consiga, el camino ya está señalado.
En este conflicto, llama la atención la actitud del avestruz que han adoptado nuestros “servidores públicos”, de tres niveles, los diputados, las autoridades educativas y de gobernación, que no de gobierno.
Los diputados cómodamente instalados y cobrando alrededor de 150 mil pesos cada mes, simplemente se declararon “incompetentes”, como lo han sido y también han demostrado que no tienen capacidad para tratar, no de resolver, sino para defender a sus representados.
Sentados en lo alto de su curul, ven pasar las marchas, se esconden o cierran las puertas al diálogo, se esconden en la cobarde cerrazón, empujando a los maestros manifestantes al abismo del valemadrismo.
Las autoridades educativas tampoco se prestan a dialogar, a la menor presencia de reclamos de quienes no son sus empleados, llaman a la fuerza pública, para demostrar junto con líderes sindicales corruptos, que quienes mandan son ellos.
Si bien es cierto que la evaluación al magisterio es de orden federal, eso no les impide escuchar, recibir, atender y menos recibir las inquietudes, por eso este movimiento de la CNTE se radicaliza y no sabemos en qué va a parar.
Por otro lado, es claro que el titular del Ejecutivo está atado de manos, pero hay funcionarios como el secretario de gobierno que a la menor provocación sale para defender a su administración.
Pero que ante los reclamos y quejas del pueblo, se esconde hasta el último rincón de su ya por poco tiempo palacio de goberno, por eso la gente deja de creer en los políticos, en esta clase de la sociedad que “nos gobierna”, pero a su manera.
Históricamente y en contadas ocasiones hemos visto en Tlaxcala que un gobernante o un secretario de gobierno se arremanguen las mangas de sus blancas camisas, se quiten el saco, la corbata y al estilo de Osorio Chong, salgan, no a enfrentar a los manifestantes, sino a escucharlos.
No es la primera vez, han sido ya muchos años de oídos sordos, de agredir a quien protesta, de armar y equipar a cientos de granaderos con lo último de la tecnología para agredir al pueblo.
Esto ha sido presenciado por la sociedad, por los integrantes de las nuevas generaciones de tlaxcaltecas que no entienden la razón por la que primero muy sonrientes e hipócritas, los políticos llegan a pedir el voto.
Pero una vez encaramados en el poder se transforman, visten trajes costosos, perfumes importados, son nuevos ricos que ven al pueblo de lado, por encima del hombro subidos en sus camionetotas del poder que ya pronto tendrán que dejar.
Deben de recordar que los problemas sociales son para resolverlos juntos, no es con la aplicación de la fuerza, con lanzar la fuerza bruta en contra de indefensas mujeres, en contra de niños, tengan o no tengan la razón.
En verdad que no hay pueblo ni enfermo que aguante cien años una enfermedad y en este caso un sexenio como el que está por acabar, recordamos esa frase.. Así no era. Lástima.
Mientras esto ocurre, ahora esa nube de agentes disfrazados de periodistas y reporteros fichan a los manifestantes, el enojo es evidente y si sigue esa actitud puede ocurrir una desgracia tanto para los agentes encubiertos como para los comunicadores.
Dentro de las marchas y manifestaciones, es claro el uso de la más alta tecnología, porque no es casualidad que en cada movilización llegue una patrulla equipada con un sofisticado equipo con muchas antenitas que impide el funcionamiento de celulares y computadoras.
Tecnología que debería de ser utilizada en otros lugares, como en los centros de readaptación, para evitarque la delincuencia siga operando a control remoto, por ejemplo.
Los maestros piden que se revierta la reforma en su totalidad. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación exige al gobierno federal y al Congreso de la Unión la abrogación de la reforma educativa y de las reformas hechas a los artículos 3 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
El cambio al artículo 3° contempla establecer el Servicio Profesional Docente, además de elevar a rango constitucional al Instituto de Evaluación Educativa, para darle autonomía.
Aseguran que pugnarán por una reforma en la que la educación sea un derecho, debe ser gratuita y, además, la creación de un nuevo modelo educativo, y el respeto a los derechos laborales de los maestros.
La principal demanda de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación, es establecer en la ley el 6 por ciento del producto interno bruto (PIB) del Estado para la construcción, mantenimiento, equipamiento, mobiliario, material didáctico, servicios básicos y demás necesidades del servicio educativo.
Otra demanda es incluir en la ley estatal la obligación de incrementar el número de plazas de base que se asignarán a los egresados de las normales públicas.
La Asamblea Nacional de la CNTE determinó no iniciar el ciclo escolar 2013-2014, convocando al paro indefinido de labores y la concentración masiva de los contingentes, a partir del lunes 19 de agosto en el Zócalo de la Ciudad de México. La idea es desarrollar jornadas intensas de lucha, por defender la riqueza nacional, los energéticos, la educación pública, la defensa de los sistemas de justicia y seguridad social, comunitarios y populares; y contra la reforma fiscal.
En asamblea definieron dividir su agenda en tres grandes jornadas de lucha, así que organizaciones sociales saldrán a las calles en las siguientes fechas: del 19 al 26 de agosto, contra reforma educativa, del 28 de agosto y hasta el primero de septiembre, jornada en defensa de los energéticos y contra la reforma fiscal, y del 12 al 15 de septiembre, jornada de lucha contra las reformas estructurales y por el rescate de la Nación.
La CNTE advirtió que podría permanecer en la plancha del Zócalo capitalino de manera indefinida. Incluso hasta el 15 de septiembre, día del Grito de Independencia.
No aceptarán ninguna evaluación de manera estandarizada, argumentando que se agrederían los derechos laborales de los trabajadores, pues una vez que los maestros cumplen más de seis meses de servicio, automáticamente se convierten en un trabajador de base, y, afirman, no tienen por qué estar sujetos a evaluaciones.
La CNTE plantea un modelo alternativo de educación con una visión “integral y humanista, donde se enseña no para los valores del mercado, sino para la búsqueda de la solidaridad y el bien común”.
Y como, según ellos, lo que propone el gobierno federal con su reforma educativa, es una “profunda modificación de nuestras condiciones laborales, el tema pedagógico simplemente no se toca".
