• Enrique Gasga Ventura
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La mala cabeza de la dirigencia adrianista estatal del PAN extraviada que optó por no apoyar a sus candidatos a diputados federales a pesar que era el partido que podía ganarle al PRI en las presentes elecciones federales, seguramente tendrá altísimos costos para el panismo en las elecciones del año siguiente, aunque este partido de invidentes de la política parece no reflexionar que esto lo catapulta de nuevo al oscurantismo en el que vivía antes del 2005 en la política tlaxcalteca.

Sin embargo, la situación no sólo le pega a este panismo errado; ya que con esto dejó ir la oportunidad de ser un contrapeso ante los excesos de un PRI tiránico, holgazán y corrupto que mal gobierna la entidad, pues da más alas al marianismo para continuar con sus excesos, y donde quienes continúan pagando los platos rotos somos todos los ciudadanos.

Pero, qué pasaría por la mente del adrianismo al tomar tal actitud de estulta pasividad cuando tenía que haber operado a favor de sus propios candidatos a sabiendas de que de no hacerlo el beneficio era para el priismo.

Quizá pensaron que no permitiendo que cuadros importantes del panismo siguieran creciendo estos no le harían sombra a Adriana Dávila para obtener la candidatura a la gubernatura el próximo año; pero lo que no pensaron seguramente es que a este paso, lo único que tendrán es una candidata con uno de los partidos más débiles tras el desplome que está sufriendo este instituto político.

Grave

La evidente elección de estado que se vivió en Tlaxcala; donde el dispendio de recursos públicos para favorecer a los candidatos del PRI mostró que lamentablemente aún se puede comerciar efectivamente con la pobreza de la gente, donde el PRI a su más puro estilo, como gobierno deja a la gente sin oportunidades ni recursos hasta doblegar sus esperanzas, para luego en las campañas darles dádivas que la gente recibe a cambio de dar su voto; sin reflexionar que en los siguientes tres o seis años, dichas dádivas costarán muy caro a la gente que sigue votando por su opresor.

Sin embargo, la victoria total no es para el marianismo; ya que sólo le queda año y medio en el gobierno, y seguramente el cobro de facturas estará a la orden del día, y donde dichos cobros serán en gran medida por los propios priistas que han aguantado en el cuello involuntariamente la bota tiránica del mal llamado primer priista del estado, y difícilmente querrán otro Mariano como gobernante.

Escenario político 2016

Por lo pronto, mientras el panismo cercena sus posibilidades de ganar la gubernatura el próximo año; el priismo tendrá condiciones totalmente diferentes a las que hoy se le presentaron, y ante la falta de un proyecto real de gobierno seguramente le apostará invariablemente a lo que le funciona, la compra de conciencias y votos; mientras las demás fuerzas políticas marcan el inicio de su conformación a partir de este ocho de junio.

Las izquierdas no están del todo acabadas; mientras que el orticismo sólo mostró parte de su músculo en esta elección, ya que por ser un partido local no podía participar de lleno en la elección federal, pero aun así hizo que todo el aparato de gobierno se moviera, y habrá que ver cómo se van a ubicar los partidos con menos militancia, ya que su apoyo será importante para ayudar a inclinar la balanza en la elección del siguiente año; así inicia la carrera por la gubernatura en el 2016.