• Pedro Morales
Aquí Xicohténcatl

Este jueves en medio de una gran secrecía, se realizará otra visita del presidente de la república, Enrique Peña Nieto, viene para inaugurar obras carreteras que significan progreso para nuestra patria chica.

Pocos serán los invitados, pero estamos ciertos que la gran mayoría de los tlaxcaltecas se congratulan por esta visita, ya que luego de tanto tiempo al fin Tlaxcala será nota nacional de manera positiva, por eso estamos contentos.

Pero estamos tristes por lo que pasa en Tlaxcala desde hace cuatro años, tiempo en que parecería que vendrían tiempos mejores, pero no ha sido así y con desengaño volteamos al vecino estado de Puebla, donde el progreso se nota por todos lados.

Reconocemos que gracias a su gobierno se han concluido obras que sin duda serán el detonante para una vida mejor, para atraer polos de desarrollo, porque Tlaxcala tiene una ubicación geográfica privilegiada en el país.

Estamos tristes porque tenemos un Congreso que ha demostrado que no le interesa defender al pueblo, desde hace cuatro años no ha logrado que se rindan cuentas claras del dinero que manda la federación.

Las y los diputados se encuentran atados de manos, sin embargo han solicitado la comparecencia de siete funcionarios para que expliquen abusos y corruptelas, mientras que el gobierno se ha manchado por diversas circunstancias de las cuales enlisto solo una muestra:

La desaparición millonaria de casi 23 millones de pesos en fertilizante que no llego a los agricultores tlaxcaltecas.

Las múltiples irregularidades en la SEPE, que encabeza o encabezaba el Dr. Tomás Munive Osorno, como lo son: gastos millonarios en bienes y servicios no comprobados; personas que cobran sin comprobar su centro de trabajo ni las actividades que realizan; la supuesta venta de plazas que se efectúan en dichas secretaría solo por mencionar algunas.

La probable participación en la comisión de delitos como secuestro de directores de la Policía Estatal Acreditable y posible encubrimiento del ex comisionado de Seguridad Pública del Estado.

Por estos lamentables actos se han presentado diversas solicitudes de comparecencia de los titulares de la Secretaría de Gobierno, de Fomento Agropecuario, de la Secretaría de Educación Pública del Estado, la Secretaría de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Vivienda, Secretaría de Salud y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

De esos ruegos del Congreso local, no hemos tenido noticias y es mas no entendemos las intenciones que se tienen, al aceptar la renuncia del titular de la Secretaría de Fomento Agropecuario, quien se fue sin rendir cuentas.

Así como la posible renuncia de los titulares de la Secretaría de Salud y de la Secretaría de Educación Pública del Estado, antes de que se presenten a comparecer y no se sabe qué paso con los recursos públicos que no ha comprobado.

No puede ser que estas personas intenten evadir la responsabilidad que establece el tercer párrafo del artículo 67 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano del Estado de Tlaxcala, sin embargo es la hora en que no les hacen caso a los diputados.

Ojalá señor Presidente que con su visita a Tlaxcala, se esclarezcan los diversos actos de corrupción y desvió de recursos públicos, entre muchos otros, y sean castigados los funcionarios que resulten responsables.

Sabemos que viene a inaugurar el libramiento de Tlaxcala, que es una herencia de su gobierno y que tanta falta hacía a los tlaxcaltecas, también viene a inaugurar otra autopista a Puebla, aunque no se sabe de quién es, ya que empresas particulares las van a operar, lo mismo que la autopista a San Martín que es negocio de unos cuantos.

Sumamos la autopista de cobro a Cuapiaxtla-Cuacnopala, que nunca será usada por los tlaxcaltecas, ya que es para los empresarios de AUDI y que en todos estos casos estos beneficios de enriquecimiento han sido resultado del despojo de la tierra que legítimamente les perteneces a los ejidatarios.

Los precios que han pagado son un verdadero despojo, han dejado más pobres a los productores agrícolas que ahora tienen que ver divididas sus tierras, pueblos y comunidades con impotencia.

Estamos tristes los tlaxcaltecas por el despojo de tierras en el municipio de Tlaxco, donde vía expropiación les quieren quitar más de mil hectáreas a los integrantes de tres ejidos y sus familias.

Lo más grave es que les quieren pagar a 20 pesos el metro de tierra, lo que representa un despojo para dar paso a un desarrollo industrial que al igual que las autopistas de cobro que unos cuantos administran.

Los medios de comunicación también están tristes porque se vive en un clima de autoritarismo y cerrazón, lo que significa que tenemos en estos momentos una sociedad parcialmente informada, pero desconocedora de su realidad.

Además de triste los tlaxcaltecas estamos también preocupados, porque no hay trabajo para nuestra gente que a diario se suma a los migrantes centroamericanos que se van a buscar el sueño americano.

Otra preocupación es que ahora algunos de los policías supuestamente acreditables han sido los causantes de sufrimiento, escoltas que privan de la vida a un padre de familia y policías que resultan secuestradores y no se sabe que rumbo toma la justicia.

Pero además de tristes y preocupados nos duele que diariamente se sume un número indeterminado de nuestra gente al terrible mal de la insuficiencia renal crónica, como resultado de la elevada contaminación del agua, el aire y la tierra.

Lo aterrador es que no hay esperanza, las familias no reciben la ayuda que Usted ha ordenado, ni siquiera hay tratamientos de diálisis, ni hemodiálisis y no existen en el sector salud de Tlaxcala y si los hay mucha gente los desconoce.

La vida cada día es más cara, el dinero ya no alcanza y los programas sociales de los gobiernos no llegan a donde tienen que llegar, más ahora con la temporada de elección en Tlaxcala se acostumbra premiar a los incondicionales y castigar a los opuestos.

Lamentamos que Tlaxcala figure en el concierto nacional con hechos violentos, con las marchas que no paran, lo mismo que de estudiantes, jubilados, maestros y organizaciones sociales.

Sin embargo tenemos esperanza en que todo cambie algún día, porque no hay mal que dure cien años, ni sexenio que no se cumpla, por eso sea Usted bienvenido porque viene a Tlaxcala que es un pueblo que quiere la paz y el progreso… PERO QUE NO LO VEMOS VENIR.