• Apetatitlán
  • Juan Vázquez
En Tlaxcala.

Apetatitlán, Tlax., a 19 de Marzo de 2015.- Integrantes de organizaciones del ramo transportista local, revelaron presuntos hechos de corrupción en los que caen frecuentemente funcionarios de la dirección de licencias e infracciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (Secte), quienes por calificar una boleta y autorizar la multa mínima, 280 pesos,  en conceptos tales como: falta de licencia, fuera de ruta y polarizado,  “bajita la mano”, otros 300 no son ingresados vía caja.

Alejandro Enriquez Selley al frente de dicha área fue acusado por fomentar entre otras  múltiples irregularidades,  ayudar a  choferes a  “brincar”  el examen médico y así agilizar el trámite para obtener la licencia tipo “A”; hecho por el que se “lleva otra lanita extra”, manifestaron.

La forma de operar del funcionario está bien marcada coincidieron los transportistas, Enrriquez Seyell se apoya en los llamados “coyotes”, quienes  enganchan a sus clientes desde la calle y, al interior de las oficinas ubicadas en San Pablo Apetatitlán,  es el único quien decide qué trámite apoyar y cuál no.

A quien de vez en cuando  los llamados  gestores también tienen que organizarle sus “comiditas” para refrendarles la ayuda, y quien normalmente se hace acompañar en estos encuentros con personajes políticos.

No obstante señalaron, hay líderes de organizaciones quienes están vetados por Gisela Santacruz Santacruz para realizar algún trámite.  

Sin embargo pidieron como titular del ramo en Tlaxcala,  revise a fondo la situación. Y, por otro lado,  responda al llamado de los diputados del congreso local para que  comparezca públicamente.

Así mismo, tras ventilar este tipo de hechos negativos,  lamentaron que pese a lo que continuamente se propaga a través de la información oficial, nacional y estatal en cuanto a eliminación de todo tipo prácticas de corrupción gubernamental, éstas se sigan dando bajo el cobijo de la administración estatal.

Sostuvieron que en la medida de lo indispensable ofrecerán pruebas, incluso confiaron en tener un balance diario de las irregularidades, tan solo al hacer recuento de infracciones calificadas diariamente.