Los ciclos se cumplen, unos para abrirse, otros para recordar y los más para cerrarse, lo cierto es que otra vez vino a Tlaxcala, Cuahutémoc Cárdenas Solórzano.
Parece que fue ayer, pero ya pasaron 26 años de aquél 1988 cuando el hijo del General Cárdenas vino a Tlaxcala, era candidato y recién había fundado la Corriente Democrática Nacional que rápidamente se convirtió en el Partio de la Revolución Democrática.
Reunidos a un lado de la escultura del águila, frente al Palacio Legislativo, los que quedan del grupo dea vieja guardia perredista, hacían recuerdos, encabezados por Eustolio Flores Conde.
Alegaban sobre la primera ocasión cuando su líder moral estuvo de gira por Calpulalpan, luego llegó a Tlaxco y en Contla de Juan Cuamatzi, comió barbacoa en la casa del profesor Eustolio Flores Conde.
Dice que Cuahutémoc Cárdenas tiene buena memoria, en cuanto lo vio esta mañana lo saludó y le dijo, “tú eres de Contla”, verdad tal vez recordó esas torillas salidas del comal, la salsita verde, el sabor inigualable de la barbacoa y el mole.
Son recuerdos que quedan para eso, para la historia que se teje cada día, recordaron que a partir de ahí, le arrebataron a alcaldía al PRI, la gente simpatizó con la naciente izquierda y fue ganando terreno.
En ese inter, ya contaba con simpatizantes en Tlaxcala, básicamente en la región de Contla de Juan Cuamatzi y Papalotla, de ahí surgieron los llamados perredistas de la vieja guardia.
Otras vez los recuerdos se agolpan, comentan que ya en tiempos cuando gobernaba Alfonso Sánchez Anaya, ahora líder moral en Tlaxcala de MORENA, se afiliaba al PRD, lo mismo que su esposa Maricarmen Ramírez.
De eso ya pasaron muchos años, tantos como más de un sexenio y medio, ahora lo esperaban nuevamente, pero ya no como antes, con las multitudes que reunía cuando llegaba López Obrador, ase acaba el músculo.
Retumba esa frase que se hizo famosa cuando perdieron el poder, “juntos en la adversidad y separados por la opulencia y el poder”, antes los otrora funcionarios se agrupan para tratar de recomponer lo que han perdido.
El hijo del General Cárdenas fue puntual a su cita con los hombres de empresa de Tlaxcala o parrte de ellos, les dijo palabras más o palabras menos que ellos nunca iban a alcanzar las mieles y beneficios de la reforma energética.
Que los contratos se los van a dar a los extranjeros, que ese es el plan, robarnos nuestras riquezas, saquear otra vez a México y que por eso junta las firmas, porque es un recursos que está inscrito con letras de sangre en nuestra Constitución.
Lo mismo en la conferencia de prensa, una y otra véz, el lídero morak del PRD, advirtió que la traición a lampatria por unos cuantos se puede revertir, esa es su creencia, su convicción, su motor que lo lleva a recorrer otra vez el territorio nacionaL.
Lo mismo les dijo a los jóvenes universitarios de Apizaco, luego convivió con su gente, sin embargo ya lo esperaban en Tlaxcala negros nubarrones de tormenta en el cielo.
Llegó para constatar que los perredistas están juntos pero no revueltos y de pronto los perredistas de la nueva y vieja guardia, alcaldes, diputados, la senadora Lorena Cuéllar a cuyas manos fueron a parar las rosas amarillas se conjuntaron, pero por más banderas que sacaron no llegaron a las mil almas, es decir, media plaza.
Lo recibieron las nuevas corrientes, que no tribus de Izquierda Democrática Nacional; Red Joven; Nueva Izquierda “Tlaxcala Unida”; Nueva Izquierda “Poder Campesino y Popular”; “Alternativa Democrática Nacional; El Frente
“Por la Unidad de Izquierdas”.
Izquierda Democrática Nacional “Identificate”; Unidad Democrática Nacional; Foro Nuevo Sol; Patria Digna Unidad Nacional de Izquierdas; “Movimiento Progresista”; Vanguardia Progresista; “Frente de Izquierda”; y “Nueva Izquierda Mejores Cuentas”.
Todos juntos se daban ánimos, mientras el hijo del General, advertía que los senadores y diputados dieron la batalla, pero ganó una oposición entreguista, volvió a mencionar vel recurso de la consulta popular.
Dijo que el 7 de julio, coincidentemente con las elecciones federales se nos consulte sin estamos o no de acuerdo y aseguró que se echará abajo estas reformas.
Exigió que se necesita un voto en reversa, de una lucha para que cambien las condiciones de nuestro país y advirtió que la lucha no termina con las firmas o la consulta.
Y anunció que va a recorrer otra vez el país, para buscar ese voto para recuperar nuestro petróleo, nuestra energía eléctrica y nuestro gas, sus reservas y la riqueza que eso conlleva.
Dijo que tiene confianza en que Tlaxcala va a aportar muchas más firmas y que luego con el voto ciudadano surgirá el patriotismo y la responsabilidad de los tlaxcaltecas y en particular de quienes militan en el PRD.
Luego vinieron las porras, el diálogo de sordos, porque el volumen del sonido estaba tan fuerte que nunca se escuchó lo que le decían los adultos mayores, ni las ancianas, así se fue Cuahutémoc Cárdenas.
Salió entre banderas, que es una estrategia de campaña, para que en una ilusión óptica se vea que son muchos, como esas viejas películas del siglo pasado, esas de la de Caltzontzin Inspector, cuando todo era alegría, celebración y simulación… ¿MERA COINCIDENCIA?
