- De aquí en adelante, todo lo que políticamente acontezca en el PRI tendrá que ver con la sucesión gubernamental del 2016
- Sin representación parlamentaria significativa en el Congreso de la Unión, la intermedia federal del 2015 será determinante para el priísmo
- Si la política tricolor se reencauza en forma lógica, tanto Marco Antonio Mena como Ricardo García Portilla jugarán un papel preponderante
Hasta en tanto no se lleven al cabo las reformas para reducir el número de convocatorias ordinarias establecidas por la normatividad electoral vigente, la ciudadanía tlaxcalteca seguirá yendo a votar en cuatro distintas ocasiones a lo largo de un sexenio. Ello se debe a que aún no se homologan las fechas de los comicios federales y los estatales; cuando esto ocurra, en los seis años del mandato de un gobernador serán sólo dos las citas en las urnas para que la gente exprese su acuerdo o desacuerdo con la labor realizada por los políticos.
Las cuatro citas electorales
Con el actual statu quo, el Ejecutivo Estatal en Tlaxcala está sujeto al constante escrutinio de sus gobernados. Afronta el reto de las urnas en una primera elección en que se eligen legisladores federales y presidente de la República; una segunda, en que se vota para integrar el Congreso local y por alcaldes; otra tercera, en que se renueva la Cámara de Diputados federal y, por último, una cuarta -la más importante para su biografía personal-, en la que además de sufragar por ediles y diputados locales, la ciudadanía elige a su sucesor.
El contínuo desafío de las urnas
No es fácil salir indemne de esas cuatro aduanas electorales. González Zarur no lo consiguió en las dos por las que ya ha pasado. En la primera, la federal -en su segundo año de gobierno y con todo a su favor-, resultó vapuleado por el voto popular y, en la segunda, la local -en el tercer año de su mandato-, los números que alcanzó su partido no cumplieron las expectativas que al respecto se había hecho el tricolor. En el cuarto año descansará…, pero en el quinto y en el sexto ya le esperan desafíos electorales de extrema complejidad.
Necesario cambio de baraja
Los insatisfactorios saldos que para el priísmo tuvieron esas dos elecciones deben haber motivado al mandatario a poner sin mayor dilación sobre la mesa las mejores cartas de que hoy dispone. A ello ha de atribuirse que depositara en Marco Antonio Mena la responsabilidad de conducir a la bancada tricolor en el Congreso local, y que a Ricardo García Portilla le confiara la misión de recomponer al PRI, no obstante que Marco Antonio no ha tenido experiencia previa en la actividad parlamentaria, ni tampoco Ricardo en la dirección partidista.
Talento y preparación… con poco rodaje
Es pues razonable pensar que las decisiones del gobernador se basaron en el curriculum académico y laboral de uno y otro, así como en el buen desempeño de ambos en las encomiendas que originalmente les confió, a Mena al frente de la Secretaria de Turismo, y a García Portilla en la Secretaria de Finanzas. La interrogante que se abre es que sus nuevas tareas nada tienen que ver con sus trabajos anteriores, y que van a ellas solo fiados a su talento personal, al respaldo del mandatario… y a su buena suerte.
La potestad electiva presidencial
Los dos nombres, el de Marco Antonio y el de Ricardo, ya están en las quinielas para adivinar quienes se inscribirán en la carrera por la candidatura del PRI en el 2016. Sin embargo, no debemos olvidar que, de acuerdo a los usos priístas, no es el gobernador sino el Presidente de la República al que toca nominar al abanderado tricolor, si bien teniendo en cuenta la opinión del mandatario estatal y -atención- también de ciertos miembros notables del partido en la entidad. Tal circunstancia amplía el abanico de posibilidades y dificulta el pronóstico.
Faltan nombres en la mesa
Conjeturar en política obliga a la cautela. Y es que, amigo lector, podríamos estar frente a un movimiento distractivo tendiente a ocultar al verdadero tapado. ¿No habrá por ahí, incrustado en alguna dependencia o delegación del gobierno federal, algún -o alguna- militante priísta que pudiera figurar en las listas plurinominales de su partido como aspirante a una diputación federal por la circunscripción que corresponde a Tlaxcala? Pudiera ser. Además, son tres las curules en disputa el año próximo… y sólo hay dos nombres destapados.
La tentación nepotista
La rumorología a la que es tan dada la grilla tlaxcalteca ha deslizado la especie de que González Zarur podría ceder al llamado de la sangre. Los antecedentes me hacen dudar que así sea, pero… Cuestión de pensárselo, porque de postular a alguno de sus dos hijos ofendería a los cuadros ameritados del partido y correría el riesgo de que las infanterías priístas -las que acarrean votos a las urnas- no apoyen a un candidato que lleve su mismo apellido. Y es que, en Tlaxcala, cualquier forma de nepotismo es objeto de reprobación y repudio.
De la diputación federal a la candidatura gubernamental
Provoca curiosidad en el observador -e inquietud en las huestes priístas- no conocer los nombres de otros aspirantes a las diputaciones federales que se disputarán el 2015. Esas diputaciones, amigo lector, tienen una alta probabilidad de ser la antesala de la candidatura a la gubernatura, máxime que el PRI tlaxcalteca no tiene actualmente representación en el Senado de la República ni mando en alcaldías importantes. Corre el tiempo veloz y los tricolores quieren saber a favor de quienes trabajarán en los cruciales comicios que se avecinan.
Obsolescencia de las viejas prácticas
Incluso los dos nombres mencionados -el de Mena y el de García Portilla- deben mostrarse y trascender en sus nuevas actividades para confirmarse ante la sociedad como serios prospectos a la candidatura a la gubernatura del estado. Pasó a la historia la añeja conseja fidelista de que “…el que se mueve no sale…”; en la actualidad, un político debe dejar ver sus habilidades y dar a conocer su personalidad -tanto de cara a la militancia como al electorado- y estar atento y presto a enfrentar cualquier impedimento que impida su avance.
Marco Antonio Mena -1-
En la hoja curricular de Marco Antonio Mena destaca el haber ganado una elección de alto grado de dificultad. El Distrito en que triunfó es el que corresponde a la capital tlaxcalteca, en la que el PRI cayó ante el PAN en la contienda por la alcaldía. Y hace apenas dos meses que Mena asumió la coordinación de una bancada de sólo once diputados y, en tanto líder de esa primera minoría, también recayó en él la Presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política. Parecían muchas responsabilidades para un debutante; sin embargo…
Marco Antonio Mena -2-
…sin embargo, libró con notable éxito su primera gran batalla en el Congreso. No fue una escaramuza menor desarticular con sorprendente rapidez al efímero G-18, un frente opositor concebido para hacerse del control del Poder Legislativo, hegemonizar las principales comisiones en el Congreso y obstaculizar políticamente la gestión de González Zarur. De haber sobrevivido el G-18, el segundo trienio de su gobierno habría sido complicado y, en consecuencia, las expectativas electorales del PRI también se habrían visto muy afectadas.
Ricardo García Portilla -1-
Hasta su renuncia a la Secretaría de Planeación y Finanzas para hacerse cargo de la dirección del PRI en Tlaxcala, Ricardo García Portilla desempeñó un papel fundamental en el gabinete de González Zarur. El gobernador aprendió desde muy joven a traducir en poder político el manejo discrecional de las finanzas estatales, y Ricardo siguió la ruta trazada por su jefe con absoluta fidelidad. Además, su experiencia en el área hacendaria federal potenció su utilidad como funcionario y lo convirtió en el hombre clave de esta administración.
Ricardo García Portilla -2-
Para cumplir con el ritual tricolor, García Portilla debe pasar por un remedo de elección. A su término asumirá su función de reconstructor de un partido que, no obstante ser gobierno, trae la brújula extraviada. No será sencillo incorporar a tareas directivas a cuadros jóvenes sin lesionar la sensibilidad de los antiguos. Dispone sólo de los diez meses que le restan al año para cambiar las piezas herrumbrosas de la vieja aplanadora y echarla otra vez a caminar. La elección del 2015 dará la medida de su eficacia en el ámbito de la política partidista.
Conclusión
Ya no hay manera de distorsionar la realidad. La ciudadanía tlaxcalteca ha venido rechazando de manera consistente las propuestas electorales del PRI y de su gobernador. Ahí están los datos que lo prueban; ignorarlos o matizarlos con palabras engañosas carece de sentido. Lo procedente ahora es apoyar y placear a esa joven generación de priístas preparados que exigen espacio y oportunidades -v.gr. Mena y García Portilla-, exaltando sus méritos y sin regatearles reflectores. De otro modo, el escenario estaría puesto para una nueva alternacia.
ANTENA NACIONAL
La celebrada aprehensión de un traficante multimillonario
Si el tal “Chapo” Guzmán mató u ordenó matar mexicanos para eliminar obstáculos a su negocio de introducir droga en territorio estadounidense, entonces que se pudra en la cárcel. Pero si todo el empeño puesto en su recaptura obedece a cobrar venganza porque se enriqueció cobrando en dólares el enervante que vendía a las mafias norteamericanas, entonces seguiré pensando que esa batalla, ni era nuestra ni nos concernía, y que nunca debimos permitir que se librara en México. Nos endosaron un problema que era sólo de E.E.U.U.
