Esta semana que concluye llamó la atención de una noticia: en un segundo comunicado oficial, la Secretaría de Gobernación Federal informó que en el transcurso del fin de semana fueron enviados a Tlaxcala a un total de 393 policías de ocho municipios de Michoacán.
Lo anterior, cita el boletín de prensa número 19, con el objetivo de que sean evaluados dichos efectivos policiacos, pues se tiene la firme intención que en realidad sirvan a la población de dicho estado.
En este tenor, señala que las fuerzas de tarea que encabeza la Policía Federal (PF), con el apoyo de efectivos del Ejército, concluyeron la tarea de asumir la responsabilidad policial en la totalidad de los municipios a los que está orientada la acción operativa.
Con base en lo anterior, explica que en ninguno de los casos se suscitaron incidentes y que por lo tanto, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ha concluido la tarea de acopio del armamento de dichas corporaciones.
En este sentido, se trasladará para su evaluación en el Centro de Adiestramiento Regional de la Sexta Región Militar en Tlaxcala, a 393 policías locales.
Y señala que son de los siguientes municipios del estado de Michoacán: Huetamo, Múgica, Aquila, Gabriel Zamora, Parácuaro, Ario de Rosales, Coahuayana, Nuevo Urecho y Villa Victoria, ubicados en la zona de tierra caliente.
Cabe señalar que apenas el miércoles pasado la misma SEGOB, que preside Miguel Osorio Chong, reveló que 156 elementos de la policía municipal de Apatzingán fueron trasladados al Centro de Adiestramiento Regional de la Sexta Zona Militar en Tlaxcala.
Esto con la idea de llevar a cabo procesos de evaluación, derivado del Acuerdo para el Apoyo Federal a la Seguridad de Michoacán, mismo que se firmó el pasado lunes, a fin de restablecer el orden en dicho Estado.
Sin embargo la realidad podría ser diferente, ya que “son más de mil policías los que se encuentran en el campo militar de Tlaxcala bajo condiciones extremas”, según comentó uno de los policías que recién desertó.
Comentó que los tienen en barrancas a temperaturas bajo cero, por lo cual ya muchos se han enfermado sobre todo los policías mayores de edad.
Sin embargo a los familiares se les ha dicho que se encuentran bien y no hay nada de qué preocuparse.
Los familiares sostuvieron una reunión con el secretario de ayuntamiento, Ramón Hernández y el comandante de la Policía Federal, Javier Santos Plata Herrera, en la cual el comandante aceptó que se forme un grupo comisionado de familiares y acudan a entregar víveres a los policías internados en dicho campo militar.
Por principio de cuentas, no se sabe a ciencia cierta el número de elementos michoacanos que se encuentran en Tlaxcala y como se verá, traen una larga cola que les pisen, pero ¿a qué se enfrentan?
Para empezar, la ex hacienda de Mazaquiahuac se ubica en un sitio por demás estratégico, se trata de un edificio que se mantiene en excelentes condiciones y que es una muestra de lo que se puede hacer con este tipo de reliquias arquitectónicas.
En su interior, viven y conviven elementos del Ejército Mexicano, ahí reciben academia, adiestramiento de tácticas militares, la disciplina es como debe de ser en la milicia.
Hace un tiempo, las instalaciones se abrieron por un momento a los medios de comunicación, jefes militares se portaron por demás amables, mostraron las instalaciones que se conservan como si recién fueran construidas.
Se cuidaron todos los detalles de las habitaciones, tal pareciera que de un momento a otro aparecerán los señores de la hacienda, pero no ahora ahí se encuentran los altos mandos, pero también la tropa.
Estar en ese lugar es vivir otra realidad, donde la disciplina y los valores nacionales se encuentran por encima de todo, incluso de la familia, las jerarquías se deben de respetar, sin discusión.
Las barracas donde duermen lucen impecables, hay peluquería, comedores, baños y comedores, todo lo necesario para la capacitación, llama la atención el campo de tiro de precisión, donde llega lo mejor de lo mejor.
Pero Mazquiahuac guarda muchas sorpresas, cuenta con salas de práctica de tiro de última generación, con esos rifles Fall adaptados a la nueva tecnología del video, con escenarios y enemigos virtuales.
Ahí, en ese salón se entrena la mirada, se afina la puntería, se agudizan los sentidos para abatir al enemigo en cuanto asoma su rostro, pero también hay respuesta, un aparato dispara balas de plástico al tirador, si se descuida, duelen los impactos.
La zona permite la práctica de tiro en escenarios abiertos, con otra tecnología se despliegan verdaderos teatros al aire libre, donde en edificios y lugares estratégicos surgen figuras y dianas, para afinar la puntería.
Ni que decir de las tácticas de operación, se hizo un simulacro de recorrido, en abanico, los elementos no dejarían pasar de esta forma ni a un conejo, nada se escapa.
Pero fuera de las instalaciones, en las estribaciones de la sierra norte de Puebla, justo en el camino que conduce al pueblo de Las Vigas, del municipio de Tlaxco, se encuentra otro emplazamiento muy interesante y es la Unidad Táctica de Lucha contra el Narcotráfico.
Se trata de un lugar inexpugnable, del otro lado de la carretera se ubica un pueblo fantasma, que forma parte de la escenografía a cielo abierto, es posible que en este sitio se encuentren los policías michoacanos.
La verdad que las instalaciones son un orgullo para los mexicanos, pero hay que analizar con detenimiento lo que ocurre con la presencia de los policías michoacanos, quienes en verdad no se encuentran en un lecho de rosas.
Hay que destacar que durante años en Michoacán se realizaban operativos infructuosos, se sospecha que precisamente desde ls filas de la policía municipal se filtraba importante información.
El haber trasladado a los policías municipales, significa asegurar la secrecía en las operaciones, los resultados saltan a la vista, lo malo es que como se verá estos policías municipales traen una larga cola que les pisen, no todos.
No sabemos lo que va a pasar, lo malo es que en estos momentos Tlaxcala es el patio trasero de Michoacán, no se vale atraer gente indeseable a un territorio que si bien no es una isla, no se enfrentan situaciones como en otras entidades.
Sin embargo esta situación hace sospechar sobre los operativos que realizan la PGJE, Protección Civil Sesa y Coepris, no sea la de malas que se filtre la información.
En el peor de los casos y pecando de mal pensados, ¿no será esta misma situación entre los padrotes y antros?, donde se les avisa de los operativos para salvaguardar intereses inconfesables.
Por si fuera poco, de vez en cuando la PGR realiza operativos en los que se confiscan discos pirata, ropa y fayuca, pero rara vez hay detenidos, eso es muy sospechoso… HAY QUE ESTAR ALERTAS.
