Veinte días de gracia, en lo que se ubican llevan sus cositas a su oficina, depuran las listas de sus colaboradores, pagan algunas facturas de campaña y se reacomodan, son los nuevos 32 diputadas y diputados.
Pero no tardaron ni una quincena en enseñar el cobre, vienen no con ansias de representar dignamente a quienes los eligieron, mucho menos a lo suyo que es legislar, ya enseñaron el cobre y al igual que algunos funcionarios del Ejecutivo estatal.
¡No vienen por lana, se van a llevar a la borrega!
Otra vez se repite la historia de hace tres años, cuando los y las integrantes de la pasada LX Legislatura estaban recién llegados al palacio legislativo, venían hasta como espantados, silvestritos, silvestritos, pero al final crecieron los enanos.
Igual que ahora, llevan la misma escuela y siguen el mismo camino, primero comenzaron por comprarse ropita de marca, ahora con el dinero que les dieron para comprarse un auto, seguramente van por sus lujosas camionetas de nuevo rico, ahora venden caro, muy caro su amor.
Ellas y ellos, nuestros diputados no tienen la culpa, sino los ciudadanos que directa o indirectamente votamos por ellos, acaban de llegar y ya enseñan el cobre y hasta parecen nuevos ricos.
La verdad que a la par que los maestros, los diputados locales son los privilegiados, tienen un empleo en el que no hacen casi nada, salvo asistir a las reuniones de los martes y jueves, para “trabajar”.
Si le llaman trabajar a levantar el dedo, a tomar cafecito en sus curules, leer los periódicos, chatear, hacer llamadas por celular y enterarse de los chismes del día, en esas sesiones tan aburridas que no merecen su atención.
La verdad al presenciar el comportamientos de nuestros legisladores, dan ganas de ser diputado, para llevarse ese milloncito para “gestión”, esas dietas de 200 mil pesos al mes, más apoyo para celular gasolina y hasta chofer.
Ya se enteraron que sus antecesores recibieron 180 mil pesos, aparte de todo, solo por aprobar la Ley de Pensiones, esto quedó en evidencia al declarar un diputados panista que el dinero es legal, el cheque también y que fue por varios conceptos.
Luego dijeron que se trata de fondos de ahorro, pero la verdad es que se evidenciaron, lo importante es que las y los diputados no le rinden cuentas a nadie, ellos si vigilan y sanciones, pero ellos son impunes.
Son ingobernables, no respetan las leyes y su comportamiento al interior del Congreso deja mucho que desear, por si fuera poco y en plena manifestación de su ignorancia, recurren a instancias federales, para pedir solución a los problemas.
Ignoran que el pacto federal no incluye el intervencionismo de instancias como al Secretaría de Gobernación federal, por ejemplo.
Los flamantes legisladores ya muestran su afán de protagonismo y notoriedad, para lo que viene los hace cometer disparates, ya ni para que decirles que mejor se pongan a trabajar, lo ideal sería que se envié una iniciativa para amarrar a todos en el cargo.
Porque es bien fácil para diputados o alcaldes solicitar una licencia por tiempo indefinido, si le pegan a una candidatura, ya no regresan y no cumplen sus periodos por los que fueron electos.
Esa si sería una buena ley, porque obligaría a todos a cumplir su encomienda y de paso se acabarían los chapulines de la política en que se han convertido alcaldes y legisladores.
No tienen vergüenza al salir otra vez a pedir el voto.
Pero lamentablemente ya vemos los ciudadanos que la corrupción somos todos ustedes, mientras no se legisle al respecto, no habrá congruencia entre el decir y el hacer.
Ni modo, tenemos a los mandatarios y representantes que elegimos, por eso es muy importante razonar el voto y si hay opciones, elegir la que más convenga, aunque a estas alturas ya no hay de donde escoger… ES LA LEY DE HERODES.
