Ya el siete de julio había focos rojos para el tricolor en Tlaxcala, más bien desde ante, cuando Peña Nieto fue derrotado por López Obrador, no se entendió el mensaje.
Ese siete de julio el PRI perdió importantes plazas, como la de Tlaxcala, Huamantla y retuvo Apizaco, pero las derrotas no paran ahí, muestra de lo anterior se evidenció este domingo en las extraordinarias.
De nada valió que se enviaran millones de pesos, para mostrar a la gente de Calpulalpan y Nanacamilpa que ese partido es el que más les conviene a los tlaxcaltecas.
La gente votó por el PAN, porque no había otro, el PRD simplemente ya es historia, los panistas pese a que están engallados pueden recorrer el mismo camino que los perredistas, el del hartazgo y el olvido.
En el caso del PRI, está visto que en Tlaxcala ya nada tiene que hacer, el comportamiento de los electores es una muestra de lo que viene, por eso es muy difícil que el PRI retenga la silla gubernamental.
Falta un buen trecho, pero cada día el actual gobierno se desliza por el tobogán que lo lleva al fin de un sexenio, para ver qué es lo que pasa, lo cierto es que tal pareciera que la sociedad urge a un cambio.
Si bien es cierto que el titular del Ejecutivo dijo en su momento que era huérfano de padre y madre políticos, lo cierto es que a veces hablar en ese to no, sin ton ni son, causa estragos.
El precio es alto, en Apetatitlán se confirmó que el PRI no tiene nada que hacer, en Calpulalpan se abrió la tumba política para Noé Rodríguez Roldán, quien si regresa a la dirigencia estatal de su partido, será para encaminarlo a perder la gubernatura.
Muy interesantes resultaron las alianzas y quienes se aliaron en esta ocasión al tricolor, deben de estar pensando en hacer sus maletas para irse a una nueva opción, que ya viene en camino, solo es cuestión de tiempo.
A estas aturas, es evidente que no hay operadores políticos efectivos, si los hay están fuera, incluso del país, al menos para el revolucionario instituciones, la carrera de la sucesión ya esta en marcha.
Con la entrega por escrito del tercer informe se abrió el parteaguas, pero la novedad es que es la hora en que los tlaxcaltecas no sabemos con certeza en que se han gastado los dineros.
Lo más evidente que se ha reflejado en los medios de comunicación, vía jugosos convenios económicos de publicidad, son los viajes al extranjero y la asistencia a los informes, le tiran a lo que sea,
Mientras, allá por enero habrá algún mensaje triunfalista, en tanto y para ese entonces estaremos en plena cuesta de enero, la gente va a estar muy enojada porque el panorama de la carestía se vislumbra muy preocupante.
Para enero, ya se habrán tenido los efectos del aumento en los pasajes, que impacta directamente en el bolsillo de las familias, la gasolina sigue subiendo y los sueldos siguen igual, el dinero ya no alcanza.
No cabe duda que estos aumentos en la canasta básica que vienen en cascada con el aumento del pasaje se van a reflejar en futuras elecciones, la prueba ya la tuvimos este domingo, una vez más el rechazo hacia un partido, el que gobierna ha sido evidente.
Poco a poco la clase política de Tlaxcala pierde presencia, ya los tlaxcaltecas nos hemos dado cuenta que esos abrazos y apapachos figurados, cuando toman la palabra, son más falsos que un billete de tres pesos.
El futuro es incierto, al menos en las cuestiones electorales, ya nos preparamos para la llegada de los nuevos operadores, ya viene Beatriz Paredes, pero al parecer ni su presencia va a reparar el daño… YA NO HAY CREDIBILIDAD.
