Para estar a la “moda”, sin perder las formas, la indiada incrustada en la clase política de Tlaxcala, ya se alista para su tradicional fiesta de noche de brujas, ilusionados como niños de kínder, ya preparan sus disfraces.
“Truco o trato”… es la frase de estas fiestas del regreso de las ánimas, en tanto que en el palacio de Gobierno, el inquilino por tres años más -si lo dejan-, ya escogió su traje.
Se trajo de sus viajes a Europa una tela rojo brillante embrocante, para hacer un traje de diablo, mismo al que ya le instalan una enorme cornamenta que encargo de un miura en España, para lucir espectacular y apantallar a las diablesas.
La cola es discreta, más bien corta, pero de que es cola, es cola; solo falta estrenar el tridente que le regalaron los compas del 7 de Mayo, algo le han de saber porque se lo pintaron de rojo.
Eso sí, sin faltar esas primorosas manchigrecas en los costados, como en las escuelas, para lucir muy deportista, la consigna es que todas y todos sus funcionarios se uniformen, cuernos hay de sobra, colas muchas más y son cortas, no muy largas.
Sin embargo algunos se rebelaron, porque se creen de alta alcurnia, por ejemplo las huestes de prensa y relaciones públicas decidieron vestirse de duendes, con enormes orejas verdes que todo lo escuchan y lo que no lo inventan.
Es temporada de uniformes, el mismísimo Conde Drácula asecha desde lo alto del palacio de Justicia, cual Cuasimodo el mero jefe a cada rato se limpia la sangre que le sale de la nariz, espía desde la torre a que salgan las manchidiablesas.
Trata de hacer alianzas, para enfrentar a los zombies, muertos vivientes que se han multiplicado en el vecino feudo del palacio Legislativo que junto con el IET, han convertido a las curules y salas de juntas en asquerosos gusaneros.
En eso estaban cuando llegó por sorpresa “La Barracuda” mayor, quien a sus huestes vistió de crueles verdugos, látigos en mano y capuchas negras, cuales policías comunitarios esperan la salida una vez que acabe el aquelarre.
Llega por fin el pagrecito Noé, trae de la cola unos diablos azules, lo sigue Chabelita, pues de su hermosura se prendó, eso le pasa por invadir terrenos celestiales, de los que nada quiere saber.
Una fiesta sin sus brujas, no es fiesta de Halloween pendientes como son, los de eventos especiales tras perder sus computadoras, usan la bola mágica, que les permite adivinar el futuro.
Por eso al mero diablo, lo convencieron para que ordenara vestir de brujita, con su escobita a la jefa de los ministeriales, quienes no les quedó de otra, vestir gorros picudos y montar escobas, esa fue la instrucción.
Como todo está bajo control al Mai Zaragoza Ayala, le dieron la noche libre, no sea la de malas que se convierta en lobo y hasta a los de casa muerda, más vale prevenir que lamentársela.
De hombre paja y sin cerebro, se vistió el güero Galeazzi reconoce su pecado, ese de los tractores, por eso ya se prepara para el Guadalupe-Reyes, porque trajo de la fayuca esos tractorcitos verdes.
Ya comenzó la fiesta, calaveras y fantasmas integran la gran orquesta, los acompañan los muertos frescos de los coros oficiales, nadie quiere salir de esa enorme mansión en que se ha convertido manchipalacio.
Rechiflas y mentadas, son para un excandidato a la mano, se quiso pasar de lanza, llegó vestido de Plácido Domingo, el mero tenor que nos dejó en bancarrota, solo se le olvido un detalle, que el tal Placido no usa bastón de Apizaco.
De allá de la tierra, llegó un torero loquito, da pases imaginarios, hasta llevó su silla, se cree presidente, pero ni de su colonia, porque aparece en las listas de deudores y lo borraron de las listas de las preferencias de los electores.
No faltaron los conejitos azules, vamos por los colores, después de ganar las elecciones, de lejos con rencor los miran de amarillo, naranja y negro un tipo alto y güero, se parece a Don Quijote, tiene a su dulcinea, que así como dice una cosa, dice la otra, ¿quién será Sancho Panza?
Ahí vienen los reporteros, grita una alma en pena, no se asusten, ni se alarmen, son periodistas pirata-patito de esos que fabrica el emperador Moctezuma, una bola de andrajosos se quieren colar, son los del SNTE a quien les cierran la puerta, no se vayan a meter, ya están desmadrados, sin la compañera Esther.
Tampoco invitaron a los delegados federales, los consideran orejas y corre ve y dile del Henry Monster, no sea la de malas que nos vayan a espiar.
El que no agarró la onda, fue el Robarto, ese el de Secoduvi, vino vestido de albañil, como si trabajara mucho, llegó con toda su prole vestidos ellos de alarifes, dizque trabajan mucho, pero para su beneficio.
Ecoloco Montañez, obligó a vestir y revivir a los personajes de “ Odisea Burbujas” con su chisme cachetón, A.G. Memelovsky y sus antropomórficas creaciones: Patas Verdes, Mimoso Ratón, Mafafa Musguito y Pistachón Zig-Zag.
Un caballo desbocado hizo su aparición, no se asusten ni se espanten es el dueto infernal de Mixcoatl Antonio y el tal Claudio Cirio Romero, se vistieron de pony, pero al final resultó una mula.
No manches manchis esta vez se discutió, trajo de Guanajuato a una verdadera momia, de 666, aunque muchos le ven parecido con el más longevo de los jefes, el mero mero de la SEP.
No faltaron las camadas, esas las trajeron flamantes alcaldes, de chivarrudos llegaron los nuevos diputados, total que la fiesta salió de control, como se pareció a las giras que emborrachan a la gallinita ciega, a esas del diablo mayor… NADA ES VERDAD NI MENTIRA, TODO DEPENDE DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA.
