• Pedro Morales
Quita el sueño a impugnados e impugnadores

Al cierra del proceso electoral, cuando todos parecían haberse resignado, ronda en Tlaxcala el fantasma de los topes de campaña, porque la mayoría de los diez mil candidatos los rebasaron.

Como se vio fue una misión imposible de cumplir la que tiene enfrentó el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET), para fiscalizar los gastos y actos de campaña de los más de diez mil 200 candidatos a diputados locales, alcaldes y presidentes de comunidad.

Mientras, es claro que no hay capacidad humana para detectar que no se agredieran edificios o equipamiento públicos con la colocación de propaganda y menos en los árboles.

Las denuncias duermen el sueño de los justos, como las que han fincado, por actos anticipados de campaña y no se ve por donde todos quienes se “acomiden” a vigilar el correcto desarrollo del proceso electoral.

El niño les murió a los inventores de la Comisión Plural Electoral que promovió el delegado de la Secretaría de Gobernación, Alberto Bank, dicha Comisión Plural Electoral fracasó en Tlaxcala es un fracaso.

Luego la denuncia de las tarjetas telefónicas del PRI por parte de Alianza Ciudadana vino a romper los primeros acuerdos. Los partidos políticos exigieron juicios sumarios, pero el representante de la SEGOB  les pidió probar sus acusaciones.

Desde la precampaña no se respetaron los tiempos, muchos candidatos salieron antes de tiempo, con propaganda exagerada.

Mientras en el IET la Comisión de Quejas y Denuncias que encabeza el consejero Dagoberto Flores Luna, le fue ampliado su staff de abogados para apresurar el desahogo de quejas y denuncias presentadas por los partidos.

A fin de evitar las críticas al IET por el atraso en la resolución de quejas, el grupo de al menos cuatro abogados pretendían desahogar ágilmente las quejas presentadas.

Desde el pasado 16 de junio, se reportaron un total de 43 inconformidades ante la Comisión de Quejas y Denuncias y están en proceso de análisis para fincar o deslindar responsabilidades.

En especial sobre señalamientos de actos anticipados de campaña, propaganda colocada en lugares prohibidos, rebase de topes de gastos de campaña y entrega de apoyos durante periodo de veda electoral.

La Comisión de Quejas y Denuncias del IET, mantiene pendientes las quejas y sin resolverlas, lo que ha causado críticas por los representantes de partido políticos y de los propios candidatos.

Pero el asunto de los topes de campaña es muy grave, desde la contratación y comprobación de contratación de propaganda, pasando por esas enormes mantas a todo color que fueron colocadas en las cabeceras municipales.

Ni se diga de gastos de transportación de gente, de perifoneo, de la compra de consumibles, despensas, cubetas, gorras, pasacalles, playeras, además de las promesas que no se van  a cumplir.

Si de verdad se aplicara la ley en Tlaxcala, como ocurrió en Tabasco, donde una elección de gobernador se vino abajo por rebasar los topes de campaña, al contratar un spot en televisión se tuvo que repetir la elección.

Es el último reducto para las impugnaciones, quien supere este reto ya la hizo, porque de que en Tlaxcala fueron rebasados por mucho los topes de campaña es evidente, lo difícil es demostrarlo… HAY QUE VER QUIEN LA LIBRA.