La presencia de grupos y líderes que se han opuesto al yugo de los gobiernos no es nada nuevo para Tlaxcala, recordemos que históricamente los tlaxcaltecas fueron cercados por los aztecas, pero nunca los pudieron someter.
A la llegada de los españoles, a punto estuvieron a punto de acabarlos en San Salvador Tzompantepec, cuando Hernán Cortés pacto la alianza; Xicohténcatl el joven se rebeló.
Se llevó a sus huestes a las faldas de la Malintzi, es por eso que algunos pueblas se significan por ser aguerridos como es el caso de Tetlanhocan, Ixtenco o San Isidro Buensuceso, luego fue ahorcado por rebelde.
En tiempos de la revolución, Domingo Arenas, Pedro M. Morales, Juan Cuamatzi, Ascensión Tépatl entre otros dirigieron su resistencia desde la Malintzi, en una auténtica guerra de guerrillas.
Participaron activamente en los clubes anti reeleccionistas, con los hermanos Serdán de Puebla se opusieron al gobierno, ha sido una larga cadena de sucesos que desembocaron en el reparto de tierras.
Como no recordar a Doña Natalia Teniza, quien fue precursora de la lucha social de los tiempos modernos, Rosalía Peredo su alumna preferida andaba con su pistola al cinto.
De alguna manera también Beatriz Paredes, en su momento, fue una luchadora social, que se significa por haber incursionado y se mantiene en los altos círculos de la política nacional.
Más para acá, Manuel Campos Bárcenas inició un importante movimiento social que llevó al surgimiento del Movimiento de Bases Magisteriales y se conserva vigente con su agrupación campesina y la creación de un partido político.
Como olvidar a los anarquistas de Chiautempan quienes encabezados por Fidel Polvo Meléndez le arrebataron al PRI la alcaldía, su lucha social de alguna manera aceleró la creación de nuevos municipios.
Pedro Cocoletzi de Contla, tuvo la osadía de poner en el pecho una capucha negra a Carlos Salinas de Gortari, en Tetla de la Solidaridad, cuando surgía el EZLN, luego el PRD le quitó al PRI la alcaldía de ese municipio.
Y así al paso de los años han desfilado y marchado por las calles de Tlaxcala líderes sociales que dedicaban su tiempo a la verdadera lucha social para beneficiar a los más necesitados.
Luz Rivera Martínez, con sus aciertos y defectos logró traer al subcomandante Marcos en su marcha nacional, el Sub organizó en su momento a las prostitutas de Apizaco, para que no se dejaran explotar.
En tiempos de Alfonso Sánchez Anaya fructificaron las llamadas Organizaciones No Gubernamentales, que a golpe de despensas y dádivas desviaron su verdadera mística, para caer en el clientelismo.
Cómo olvidar a esos líderes sindicales, que con su sombrero de charro y todo, defendieron las causas de los obreros como Don Lino Santacruz Morales y Alberto Juárez Blancas, quienes en su momento escribieron historia.
En tiempos actuales tenemos al menguado MBM, a los del Movimiento Antorchista, en su momento los hermanos Mendieta Cuapio trajeron en jaque al gobierno.
La lucha sigue por la defensa de la tierra, la gente de Buenavista no sabe a manos de quien fueron a parar las 700 hectáreas que se destinarían para el Puerto Seco o la refinería, nadie sabe, nadie supo, pero se sabe que el gobierno tiene la tierra.
Llama la atención la lucha entre poblanos y tlaxcaltecas por tierras en San pablo del Monte, la lucha de la gente de Tequexquitla en contra de una empresa contaminante.
La férrea oposición de los pueblos que se oponen al paso de un gasoducto que además de representar un peligro, les arrebata sus tierras, el reciente enfrentamiento de vecinos de la capital del estado que se oponen a obras.
Por eso llama la atención el surgimiento de los policías comunitarios de Papalotla, oficialmente se podrá negar su presencia, decir que se trata de algo ilegal, pero no se va al meollo del asunto.
A los tlaxcaltecas ya no nos causa sorpresa enterarnos del saqueo de las arcas por todos lados, de la complicidad de quienes deben vigilar la correcta aplicación de los recursos y son ellos quienes abusan.
Ni se diga de la ofensiva riqueza de algunos alcaldes, que luego de ganar el voto lo primero que hacen, al igual que algunos diputados locales es ostentar descaradamente su nuevo status de ricos.
De algunos funcionarios que gobiernan o imparten justicia ni se diga, llegan muy humildes a sus cargos, ahora se trasladan, para realizar su trabajo en ostentosas y costosas camionetas de lujo y se dicen servidores públicos.
Otros funcionarios se esmeran por servir a los Tlaxcaltecas, vienen de Puebla o Michoacán para “sacrificarse en el servicio público”, eso sí con elevados sueldos que los ponen al nivel de potentados.
Mientras el pueblo que se friegue, que pague sus elevados salarios, sus bonos, sus borracheras, sus excesos, sus caprichos, sus viajes al extranjero, sus lujos al fin y al cabo que se lo merecen.
Ahí están los resultados, dicen, escuelas bien pintadas, metros y kilómetros de obras de agua potable, la danza de millones no para, mientras las familias ven sus platos vacíos.
Ahora con el regreso a clases hay que empeñar hasta al perico, mientras todo sigue subiendo la carne, el huevo, las tortillas, las frutas y legumbres están por los cielos en los mercados.
Por eso y mucho más, no es extraño que Tlaxcala sea tierra fértil para que se replique una rebelión, nadie la quiere pero se cierran los caminos, los gobiernos no se ponen las pilas.
Sólo es cuestión de tiempo, el túnel de la necesidad y la pobreza es muy largo, el pueblo ya no aguanta, se revienta la liga y tal vez, sólo tal vez con una moderna revolución se quiten todos los males que padecemos… EL PUEBLO SE CANSA DE TANTA PINCHE TRANZA.
