Inquietud manifiesta de la administración anterior fue la urgente y necesaria transformación de Petróleos Mexicanos, porque desde hace algunos años el modelo de gestión y organización del sector energético en su conjunto, ya no responde a las necesidades de la sociedad mexicana, con lo que se expone la seguridad energética, las finanzas públicas, los programas sociales y la calidad de vida de las mexicanas y los mexicanos. Cada vez se presentan más retos en lo referente al desarrollo de hidrocarburos, abastecimiento de energía eléctrica y combate al cambio climático.
Tenemos un gran desafío para convertir a PEMEX en una empresa productiva que, sin dejar de ser propiedad de la Nación, promueva el crecimiento, la inversión, la competencia y la autonomía y la soberanía en el sector energético. Bajo esta perspectiva fue que el pasado 31 de julio, presentamos los grupos parlamentarios del PAN, tanto en el Senado como en Cámara de Diputados, en la Comisión Permanente, una iniciativa que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de los Artículos 25, 27 y 28 Constitucionales en materia energética. En el artículo 25, para que con el uso de energías no renovables, se alcance mayor sustentabilidad y se reduzca el impacto ambiental.
Con el artículo 27 se permitiría la participación de la iniciativa privada en materia de hidrocarburos y sector eléctrico, con lo que PEMEX y la CFE serían empresas paraestatales fuertes, no monopólicas, sin que ello signifique privatizarlas. Y con la modificación al artículo 28, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y de Energía serían entes autónomos.
Estas reformas se proponen con la finalidad de impulsar una economía de libre mercado y consecuentemente con las condiciones óptimas para la competencia, acotar los monopolios del Estado, asegurar y maximizar la renta petrolera a favor de la Nación, transformar al Estado en el diseñador y regulador de la política energética del país, atraer mayores inversiones, crear empleos bien remunerados y convertir a México en un país líder mundial en el fomento de la sustentabilidad energética y las energías limpias.
La propuesta de Acción Nacional es integral, nacionalista, transformadora, modernizadora, para hacer de PEMEX una empresa más transparente y eficiente, que al preservar la propiedad sobre los hidrocarburos, al aprovechar al máximo todos los recursos con los que el país cuenta y al allegarse de nuevas tecnologías, tenga los elementos necesarios para hacerse más competitiva. Los objetivos para que esta meta se cumpla son cuatro: seguridad de suministro, competitividad, sustentabilidad y viabilidad fiscal, bajo tres aspectos fundamentales: el petróleo y los hidrocarburos, el sector eléctrico y un nuevo diseño institucional en materia energética.
Este proyecto garantiza que el Estado mexicano se consolide como rector de la política económica y energética del país, impulse las inversiones públicas y privadas, cree empleos mejor remunerados y coloque a México a la vanguardia tecnológica a nivel mundial. La libre competencia detona oportunidades de desarrollo de energías limpias, baratas y eficientes, que reduzcan el costo de la energía eléctrica y consoliden nuestra independencia energética, lo cual, indudablemente, contribuiría al desarrollo económico de México, a la inversión y a su autonomía y soberanía en el sector energético.
Como dijo el Diputado Villarreal: “Urge transformar a PEMEX en una empresa productiva que preserve para la nación la propiedad sobre los hidrocarburos, pero que no le tema a la competencia”... “…es urgente invertir donde hoy no alcanzan los recursos fiscales, explorar donde no llega nuestra tecnología; refinar lo que hoy compramos al extranjero; y generar valor en donde hoy existe incertidumbre”… “creemos en el desarrollo sustentable, y en el desarrollo ordenado de nuestro sector energético, con esta reforma podremos hacer electricidad más barata sin dañar al medio ambiente; impulsaremos la generación de energía a partir del gas natural, de fuentes eólicas, solares y geotérmicas. Todo con el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero”… “Este no es un discurso con retórica verde, sino la única alternativa de cara a la transición energética”.
“La reforma que proponemos representa una disminución real en el precio de los energéticos, el precio de la energía eléctrica en México se puede reducir hasta en un 40 por ciento. Con ello, vamos a demostrar… que los recursos naturales y PEMEX son propiedad de los mexicanos, de nadie más”… “es una reforma que preserva y defiende la soberanía nacional”.
Sin embargo, la reforma no estaría completa si no enfrenta vicios, usos, abusos y costumbres de corrupción en el sector petrolero, en lo que se refiere a su Consejo de Administración, donde no debe tener participación el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
Desde el sexenio del Presidente Calderón se presentó una reforma del sector energético que se vieron frenadas por quien la ahora promueve. Entonces era una oposición con visiones electorales que privilegió sus intereses mezquinos y no el bien de México. Pero también hubo quienes que se opusieron con una falsa defensa a la soberanía nacional, al sembrar duda y miedo entre los ciudadanos.
Acción Nacional está listo para debatir ideas sobre lo que conviene a nuestra principal empresa.
