Se considera que la prosperidad del país se alcanzará en la medida en que se mantenga la estabilidad macroeconómica, y se maneje con responsabilidad la deuda, el gasto público, el uso eficiente de los recursos productivos para alcanzar el desarrollo social y económico, mayores fuentes de financiamiento, el incremento del empleo, el desarrollo sustentable, la competencia y la regulación. Para esto se requieren políticas específicas en sectores como telecomunicaciones, energía, campo o transporte, por mencionar algunas, que se complementen con el desarrollo regional.
Desde hace 12 años el tema de la estabilidad económica ha sido crucial en el desarrollo nacional. Por ello es importante dar continuidad al manejo de la deuda pública; a las formas de captar mayores ingresos, por medio de una política tributaria que se base en una recaudación competitiva en la que participen los tres órdenes de gobierno, sobre todo para mejorar la distribución de los servicios públicos a través del cobro de impuestos. Debemos continuar en la búsqueda de consensos que permitan tener una estructura fiscal eficiente y equitativa. Y hay que impulsar con fuerza la transparencia y rendición de cuentas en todos los niveles, sobre todo estatal y municipal, para evitar los excesos en que han incurrido algunos gobiernos locales.
Desde la administración anterior se consolidó una política fiscal prudente y responsable. Se impulsó el federalismo fiscal para fortalecer los ingresos de los municipios y estados, según las potestades recaudatorias respectivas. Se instrumentaron medidas para que el gasto público contribuyera a bajar los índices de pobreza, marginación, desigualdad y vulnerabilidad, por lo cual debe enfocarse a reducir brechas de bienestar.
Este Plan no plantea eliminar privilegios fiscales, en particular lo referente al régimen de consolidación fiscal, o a la revisión integral de la política de subsidios. Tampoco hace referencia al cómo administrar la deuda pública, para tener acceso a diversas fuentes de financiamiento a largo plazo y bajo costo. Ni menciona bajo qué condiciones se pueden fortalecer los instrumentos financieros de transferencia de riesgos, que puedan mitigar el impacto fiscal de choques externos, incluyendo los desastres naturales. Lástima que no se haga referencia a la transparencia de los subejercicios en el gasto público.
Cierto es que se ha trabajado en un marco jurídico que delimite el endeudamiento de las entidades federativas y municipios, se busca aumentar la fiscalización de los recursos, fomentar la transparencia y rendición de cuentas.
El federalismo fiscal debe tener criterios claros de eficiencia y equidad, es decir, el gasto de los programas federales, debe tener sustento en el sistema de presupuesto por resultados. Asimismo, es prioritario impulsar formas nuevas de captación de ingresos a nivel estatal y municipal.
Sin embargo, aún quedan pendientes los mecanismos para incentivar la participación de la sociedad civil en el diseño, implementación y evaluación de los programas sociales en todos los órdenes de gobierno para que nadie y, mucho menos, ninguna fuerza política lucre con la pobreza o la necesidad de la población. Diseñar estrategias en materia de gasto, para evaluar la distribución de los recursos transferidos. La vigilancia pública debe ser en los padrones de beneficiarios, sus reglas de operación y las formas de blindaje electoral.
Para Acción Nacional es importante reconocer que hay correspondencia entre el Plan Nacional de Desarrollo y la Plataforma Electoral que sometimos a consideración de los electores en el proceso electoral 2012. El eje rector es el crecimiento sostenido.
RECUENTOS
El Partido Acción Nacional, porque así lo mandatan nuestras normas internas, practica auditorías periódicas a los recursos y trabajo legislativo de sus Grupos Parlamentarios ante el Congreso de la Unión. Los integrantes del Consejo Nacional y de las mismas bancadas, debemos tener certeza del ejercicio realizado por las Coordinaciones. En este primer año de la LXII Legislatura, la mayoría de los Senadores no tenemos duda de que lo trabajado y lo ejercido encuentran su sustento en los hechos. Sin embargo, las tentaciones del autoritarismo se hacen presentes, lo cual vulnera la democracia interna.
