• José Vicente Sáiz Tejero
La ruptura de orticistas y panistas en Huamantla alteró significativamente las apuestas iniciales.

•    Calpulalpan es un auténtico jeroglífico… y en Zacatelco, la izquierda arranca con ventaja

•    La campaña de Patricio Lima en Altzayanca, un edificante ejemplo de dignidad ciudadana

  En el repaso que hemos venido realizando de los escenarios electorales de los principales municipios -Tlaxcala, en tanto capital política del estado, y Apizaco, como centro comercial por excelencia- habrá quien eche en falta varios más, por ejemplo el de Huamantla, la ciudad del oriente tlaxcalteca más importante, no sólo por su población y su dimensión territorial, sino también como sede que es de festividades y tradiciones de profundo arraigo en la sensibilidad del pueblo tlaxcalteca. De ahí su denominación como Pueblo Mágico.

Alejandro Aguilar, un favorito que se desploma

  Demos pues un vistazo al acontecer político en la ciudad de los muéganos. Como en Tlaxcala y Apizaco, también hay una crecida cifra de aspirantes -siete- a su presidencia municipal, con la diferencia de que, allá en Huamantla, la contienda arrancaba con un favorito: Alejandro Aguilar, ex diputado local que presidió la Comisión de Finanzas del Congreso, cargo desde el cual amedrentó mediáticamente a cuanto presidente municipal se atrasaba con sus cuentas, filtrando acusaciones sin fundamento… que en ningún caso fue capaz de probar.

El rompimiento entre panistas y orticistas

   Aguilar ya fue alcalde de Huamantla, y en su gestión no se libró de que le hicieran cargos por usar recursos públicos en beneficio de sus empresas. Ha sido también diputado federal y secretario de Desarrollo Económico durante el último tramo de la administración orticista, y hasta se citó su nombre -sin base real ninguna- como precandidato a la gubernatura. Para este 7 de julio había sido postulado por una alianza entre PAN y PAC; sin embargo, su nominación panista fue impugnada ante el TRIFE, el cual ordenó la reposición del procedimiento.

Al alza, los bonos de Alfonso Sánchez Manzanilla

 La revelación de las anomalías denunciadas por una militante azul provocó la disolución de la alianza PAN-PAC. Dichas turbiedades, y el hecho de quedarse sólo con el respaldo del partido del ex gobernador Ortiz, mermaron las posibilidades de Alejandro en la misma medida en que crecieron las de Alfonso Sánchez Manzanilla, un ex diputado priísta ahora postulado por el PRD, personaje conocido y apreciado por los huamantlecos, e hijo de Cristóbal Sánchez que fuera también alcalde. Entre ellos se dará la batalla por la presidencia.

El priísta Vallejo… sin personalidad ni apoyos

    El que da la impresión de haberse quedado al margen de la lucha es Jesús Vallejo, el candidato tricolor. Carlos Ixtlapale, el actual alcalde, se halla tan distante del PRI como cercano a Alejandro Aguilar, o mejor dicho, a Héctor Ortiz. Por ese lado -el de la presidencia municipal- es obvio que Vallejo no contará con ningún apoyo; lo malo para su aspiración es que tampoco la obtendrá de la administración estatal, limitada como está por la ley y por los acuerdos derivados del Pacto por México, y por la vigilancia opositora a través de su Comisión Plural.

En Calpulalpan, Hernández Roldán vs. Aurelio Brindís

   En el lado opuesto -el occidental- de nuestra geografía está Calpulalpan. Su alcaldía ha pasado -con muy variada fortuna- por diferentes partidos. En esta ocasión, la disputarán el hoy panista-adrianista Vicente Hernández Roldán -que ya presidió una vez el municipio por el PRI-, y Aurelio Brindis -que ya lo hizo dos por el PVEM-, al que ahora lanzan el PAC-PS en alianza. A Brindis se le recuerda por haber sido víctima -en una celebración de la anexión de Calpulalpan a Tlaxcala- de un ataque a huevazos por parte de ciudadanos inconformes.

Eréndira, la tercera en discordia

   Eréndira Cova Brindis es la candidata del PRI. Según reza su ficha biográfica es licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UAT. Eréndira ya fue dos veces regidora del Ayuntamiento y tiene también como antecedente haber sido diputada federal al ocupar como suplente la curul que dejara vacante Héctor Ortiz en la LVIII Legislatura. En fecha reciente fungía como directora del Instituto Tlaxcalteca de la Mujer, cargo al que decidió renunciar para ir en pos de la alcaldía de Calpulalpan. Veremos hasta dónde llega.

La singularidad de la política en Calpulalpan

   En Calpulalpan existen muy marcadas peculiaridades. Una es que la alcaldía se la rotan -desde hace lustros- entre tres o cuatro apellidos. Son grupos familiares -a veces en armonía, a veces en abierta discordia- los que definen el reparto del poder; por años, gobierno estatal y partidos políticos se han limitado a oficializar esos acuerdos. La vecindad y la herencia histórica mexiquense inciden en las pulsiones autonómicas de los calpulalpenses, lo que hace de la elección un acertijo para el que sólo dispone de la información y de la lógica centrista.

La izquierda en los pueblos del Sur

   El PRD es el partido más votado en el sur de Tlaxcala. Las condiciones económicas y sociales prevalentes en esa zona del estado son espacio propicio para los partidos de izquierda. Y sólo por sus desavenencias, el sol azteca no ha sido capaz de consolidar esa potencial hegemonía. Por ejemplo en Zacatelco -el municipio sureño más poblado- tiene hoy, con Sergio Serrano como abanderado y con Lorena Cuéllar como impulsora, la posibilidad de hacerse de la alcaldía que estuvo el periodo pasado en poder de la priísta Blanca Águila.

La elección en Zacatelco pinta para ser cerrada

    Pero Serrano no va sólo en la lucha. Tendrá que enfrentar a Gonzalo Muñoz, representando a un PRI desgastado por los conflictos que caracterizaron la gestión de Blanca Águila y a Francisco Román, un activista social que reaparece en la escena política, pero ahora con un disfraz azul que le facilitó la omnipresente senadora Adriana Dávila. Completa el cuadro de aspirantes competitivos Fulgencio Torres, que intentará hacer valer la experiencia que ya tuvo como edil de Zacatelco patrocinado ahora por una coalición entre el PS y el orticismo.

El caso de Altzayanca

   No quiero ni puedo dejar de mencionar la elección en este municipio. Lo haré desatendiéndome de su bajo número de electores y de su reducida incidencia en la economía estatal. La razón que me mueve a incluir en este artículo el caso de Altzayanca es porque ahí se está llevando al cabo una singular campaña electoral. Me refiero a la que protagoniza Patricio Lima Gutiérrez, un comunicador especializado en derecho electoral cuyo nombre, amigo lector, debe identificar usted por haber presidido el Instituto Electoral de Tlaxcala.

Una campaña innovadora

    Patricio aparcó sus actividades para volcar en su terruño su experiencia como analista político y como árbitro que fue de elecciones trascendentes. Lo notable de su campaña radica en que está probando que -en un municipio pequeño como el suyo- es posible en sólo treinta días contactar a sus electores para transmitirles su mensaje. Y lo consigue, recorriendo a pie las calles de las comunidades… con un megáfono en la mano y un morral al hombro repleto de caricaturas políticas que reparte, y que invariablemente dejan pensando a la gente.

Frente a la compra del voto, la palabra persuasiva

  El efecto es sorprendente. Es el esfuerzo de un hombre que logra establecer un diálogo con sus paisanos con sólo su voz y unos dípticos que explican con textos sencillos y dibujos comprensibles cómo será su gobierno si el voto le favorece. Cuesta trabajo creerlo, pero funciona. Ni regalos ni dádivas; ni tiene dinero Patricio ni desea valerse de esos métodos. No se sabe cuál será la respuesta de la gente en las urnas. Pero ahí hay un ejemplo de dignidad que vale la pena atender… sobre todo ahora que están por venir las candidaturas ciudadanas.

ANTENA NACIONAL

El concepto reformista… frenado en seco al abordarse el asunto de la legalización de la mariguana  

   Es decepcionante la posición que tiene Enrique Peña Nieto frente al tema de las drogas, y en particular respecto de la legalización de la producción, comercialización y consumo de la mariguana. En un contexto internacional en el que, al fin, se acepta la necesidad de replantear las estrategias que llevan cuarenta años de demostrar, no sólo su absoluta ineficacia sino sus devastadores efectos contraproducentes -que lo diga México y sus 80 mil víctimas- la anacrónica y cuasi parroquial actitud del presidente mueve a la perplejidad más absoluta.

¿Seguiremos como el sexenio anterior?

   Calderón no entendía -como parece tampoco comprenderlo Peña Nieto- que la batalla de México contra el narco debe librarse con discursos convincentes en foros internacionales, y no en las calles con balas y fusiles. No es en el bélico sino en el diplomático, el espacio donde hay que convencer a las naciones involucradas de la necesidad de ejecutar programas acordes a la pavorosa magnitud del fenómeno. Sólo así se podrá avanzar en políticas públicas que hagan viable la legalización universal y ordenada del mercado de las drogas.

LA FRASE DE LA SEMANA

  Es de Vicente Fox, en respuesta a un reportero que, ante el progresivo e indetenible proceso de legalización de la mariguana en estados de la Unión Americana, le preguntó si “…le entraría al negocio…”:

“…una vez que sea legítimo y legal, claro que sí… ¡yo soy agricultor!…”

   Y si yo lo fuera, amigo lector, haría lo mismo. No se puede estar eternamente contra la lógica y el sentido común.